domingo, 28 de febrero de 2010

NATURALEZA INAPELABLE




SI VAS PARA CHILE
por César Hildebrandt

Como si la naturaleza hubiese querido darle un mensaje brutal al nuevo presidente de Chile, esta es la hora de la solidaridad y de la tregua política en un país que se preparaba para asistir al festín de la derecha pinochetista y a la privatización de todo lo que quedara de rentable, comestible y vendible.
Es la hora también de la solidaridad continental y mundial con el pueblo Chileno.
Proféticamente, el viernes pasado, Heidi Grossmann, una reportera del programa “Día D”, me dijo, entrevistándome para un reportaje que quizá salga en dicho espacio, que alguna gente pensaba que yo odiaba a Chile.
“Gente ignorante tiene que ser”, le respondí. Y añadí (y está allí la grabación para corroborarlo):“Admiro a Chile. Amo a Chile. Leía a Neruda, a Nicanor Parra, a Enrique Lihn, a Vicente Huidobro, a Enrique Teillier y aun a Gabriela Mistral, cuando no estaba de moda en mi generación leerlos. Chile es un país que ha hecho sus tareas básicas y tiene una identidad de la que no se avergüenza..."
Dije algunas cosas más y terminé así:
“La clase dominante peruana despilfarró al Perú. La clase dominante Chilena creó un país. Yo no estoy contra Chile. Estoy intensamente en contra de quienes, en el Perú, permitirían que se repitiera lo de 1879. Mi pelea ha sido para que el militarismo Chileno no vuelva a imponernos sus condiciones...”
Pensaba en esas cosas cuando veía las imágenes de la destrucción en la región del Bío Bío y en Santiago.
Mi primer viaje al extranjero –recordé- fue a Santiago de Chile, en plena época de Allende. Me fascinó la fuerza de ese pueblo, su dignidad a flor de piel, la reciedumbre de sus convicciones. Pinochet, más tarde, fue la encarnación viciosa y depravada de esa fuerza Chilena. Pinochet le recordó al Perú que Diego Portales era un patriarca, el Perú una presa y la tradición prusiana del paso de ganso una amenaza para sus vecinos. Pero fue Pinochet, no el pueblo Chileno. El pueblo Chileno fue, más bien, la ensangrentada víctima de esa hiena.
De modo que está claro: el militarismo Chileno, y los partidos derechistas que lo alientan, son el escollo que el Perú tiene para intentar el olvido y la reconciliación con Chile. Olvido y reconciliación que no sólo son posibles sino que resultan, a la luz de estos tiempos, más necesarios que nunca. Fatalmente, ni olvido ni reconciliación dependen únicamente del Perú.
Esta es la hora, sin embargo, de demostrar al mundo cuánto podemos ayudar a un pueblo próximo y afín en tantos sentidos.
La ironía es que la mitad de Pisco sigue, tres años y medio después del terremoto, en el suelo, de modo que tampoco esperemos que Chile nos solicite un auxilio masivo. Sobre todo si todo esto ocurre a las pocas horas de un accidente aéreo criminal, causado por una nave de 30 años de antigüedad autorizada a volar por el archicorrompido ministerio de Transportes y Comunicaciones del Perú y en la que han muerto, junto a cuatro peruanos, tres turistas Chilenos que se atrevieron a sobrevolar nuestras líneas de Nazca.
Chile es un país serio y aun en el dolor resulta un ejemplo de organización y eficacia. Dos horas después del terremoto, la señora Bachelet empezaba un recorrido por las zonas afectadas de Santiago y desplegaba a sus ministros en diferentes tareas coordinadas por un Comité de Emergencia reunido en pocos minutos.
Es imposible determinar, a la hora en que escribo estas líneas, cuánto del PBI Chileno se llevará la reconstrucción.
Lo que es cierto es que la arrogancia de Piñera y de su equipo friedmanita tendrá que esperar un poco. Levantar el sur costará mucho dinero. Pero, sobre todo, creará una atmósfera de compasión y empatía que resulta veneno puro para los planes de la derecha Chilena; planes que pasan, como casi siempre, por hacer del “sálvese quien pueda” un himno darwiniano y un lema nacional.
El egoísmo esgrimido como extrema virtud –que esa es, en realidad, la idea-fuerza de todas las derechas- tendrá que esperar. El banquete de la desregulación se ha suspendido, casi al mismo tiempo que el festival de Viña del Mar.
La embestida en contra de los trabajadores del Estado, a los que les esperaban despidos que “El Mercurio” llamaría “imprescindibles para la modernización”, también se ha cancelado por ahora.
Un terremoto de visos cataclísmicos ha parado, por un tiempo, el tsunami indonesio que la derecha Chilena venía preparando.
Es muy dificil no estremecerse ante las terribles imagenes que nos muestra el cable informandonos del terremoto casi cataclísmico que sacudió Chile.
Pero nosotros tenemos la obligación de apuntar que en estas condiciones el armamentismo chileno sufrirá una impostergable demora.
Nos decía ayer el Dr Peter Garca que la modernidad sureña se notaba mas en las formas que el fondo porque el aeropuerto de Santiago había quedado reducido a un galpón desarmado bastante tercermundista para cualquier observación.
El ser humano es uno solo con diferentes rostros. De ahí que los saqueos y las bombas lacrimógenas son iguales en Concepción y en Haití. Y que la seriedad mapocha tiene mas visos de fantasía que de realidad.
Los pueblos son como deben ser y aunque la solidaridad tendría que reinar en el mundo -con o sin terremotos- es inevitable que nuestra relación con Chile este permanentemente viciada por el recuerdo de la historia.
Terminamos esta nota comentando lo extraño que nos resulta ver la televisión chilena en donde presentan el sismo como el mas importante del siglo hasta el momento (por la magnitud de 8.8) en esa manera tan particular de querer ser ganadores, nacionalistas y patrioteros hasta en la desgracia. Conductas atávicas que identifican la patética actitud del roto.
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domingo, 21 de febrero de 2010

A DIOS LE PIDO...QUE NO CANTEN....QUE NO BAILEN


Juanes
Koldo Campos Sagaseta

Cada vez que los medios de comunicación me proponen como referencia en el mundo de la música a alguien que parece joven, que da la impresión de creer en lo que hace y que hace lo que cree, y que proyecta una imagen natural, lejos de la cosmética habitual, desconfío. Y es que yo puedo equivocarme pero esos medios no. Los grandes medios de comunicación, la industria de la música y sus factorías, como la de Miami, no es verdad que van a aupar un producto que ponga en tela de juicio sus intereses, a alguien cuya expresión los denuncie, los desenmascare. A veces, esa industria y esos medios, no pueden evitar que propuestas contrarias, por ejemplo Silvio Rodríguez, se impongan en el buen gusto de la gente, por más que logren reducir su impacto y popularidad; pero nunca se equivocan a la hora de promover sus propios “ídolos”. Y los producen y mercadean en todas las tallas y para todos los públicos. Juanes no es más que eso, otro producto que los dueños del negocio de la música han sacado al mercado y que exhiben en su escaparate, con etiqueta de rompedor y sabor a calle, defensor de derechos humanos y animales y, por supuesto, sensible ante el deterioro del medio ambiente, causas todas ellas asumibles por cualquiera y que en nada comprometen cuando no van más allá de la retórica. A Juanes, como a otros “artistas” semejantes, les conmueve el pájaro enjaulado, el pobre niño hambriento, el cauce seco del río, pero que nadie les pregunte por el dueño de la jaula, por los responsables de la miseria con la que se solidarizan, porque para esa denuncia nunca van a tener respuesta. Su común apariencia, expuesta en unos jeans y una franela, sus desenfadadas maneras, la sencillez de su propuesta musical, contrasta con otros formatos para “ídolos de multitudes”. A diferencia de Bisbal, Juanes no peina espectaculares rizos rubios ni baila o se contorsiona como Chayanne. Tampoco viste llamativas camisas fosforescentes, o se cuelga lámparas de las orejas. A lo sumo, unas gafas de sol negras, un pañuelo en la muñeca y algún que otro tatuaje, nada del otro mundo, pero su propuesta es tan anodina, tan insulsa, como la de cualquiera de los citados. Sus textos siempre giran en torno a los mismos tópicos de amores descarriados, babosadas trilladas en millones de canciones idiotas que se usan y tiran. Y, sin embargo, pocos han sido tan reconocidos, tan honrados con toda suerte de honores y premios, de reportajes y primeras páginas. Juanes hasta protagonizó el hecho insólito de cantar en el parlamento europeo frente a sus señorías, ocasión manifiesta, por cierto, para restregarles por la cara cualquiera de sus muchas causas pendientes con Latinoamérica y Colombia, aunque el cantante decidiera ponerse de nuevo su camisa negra y abrazarse a la común instantánea y al común almuerzo. Me preguntaba qué precio podía haber pagado por la fama y los Granmy un cantante como Juanes, qué había entregado a cambio, además de sacrificar la presunta lucidez de sus inicios, y ahora lo sé: Juanes hizo y sigue haciendo campaña por Uribe, el mismo representante de un gobierno responsable de buena parte de las minas terrestres por las que el cantante dice estar conmovido; el mismo gestor de la miseria de la que el cantante dice estar avergonzado; el mismo responsable de fosas comunes, como la encontrada hace apenas un mes en Colombia con más de dos mil cadáveres en su interior, que el cantante, al parecer, todavía ignora; el mismo gobernador de colonia con licencia de la Casa Blanca, que Juanes venera. Juanes hace tiempo que aprendió y practica que no debe morderse la mano que te da de comer. Por eso es que el silencio se lo canta a Uribe, por eso es que los chistes se los reserva a Chávez.
Habría que sumarle a Juanes la buena cantidad de artistas de pacotilla que viven de jugarla a dos cachetes con sus mensajitos subliminales que tratan de vendernos la maldad inagotable de Chávez (según ellos Huguito es culpable hasta del calentamiento global) y la manera francamente miserable en que se rompen para tapar a sinverguenzas como Uribe, o el mismo García.
Hablemos pues también de esos cumbiamberos nacionales de cuarta (Yaipén, Grupo Cinco y otras lacras) que se presentan a cantar en esos espectáculos patéticos en el patio de Palacio de Gobierno (al que asisten los pobres miserables a quienes se les menestrea con movilidad, bolsita de viveres, cervecita y veinte mangos) y que suele promover la asesoría del canta-bailador Alan "Catrasca" García (una cortina de humo barata) y que cuenta en el programete con las desafinadas voces de la bien fea Vilchez o de la potable manducable Araoz.
Amen de Alan Gabriel moviendo el mondongo.
Horrible oye!
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viernes, 19 de febrero de 2010

SABLE LASER





AVELINO: ¡EN LA CARA NO!
Por Obiwan Kenobi

Estoy completamente seguro en lo que pienso sobre las obvias intenciones de la banda cacocrática del gobierno, de copar, a como de lugar, todas las más importantes instancias de la justicia peruviana.
No me cabe la menor duda que el examen en que Avelino Guillén ha sido desaprobado (posteriormente incinerado) pasó por manos fujimontesinistas que lo odian peor de lo que detesta un ñoco resentido a su ex zambo (cuando lo dejó por otro canco) y al que se la tiene jurada de por vida.
Todos sabemos que a los politiqueros de turno les encanta amarrar cualquier organismo decisivo de la judicatura o la fiscalía para crear una futura protección para su presente corrupto.
Pero aunque nos duela -como pareciera dolernos a todos los caviares- en este proceso se han seguido pasos establecidos por la ley vigente que está precisamente construída para estos amarres por los que ahora nos echamos a moquear.
Nos pareció mal y tibiazo, que Avelino soltara, sin decir quien exactamente, "que había sido informado del veto de un alto dirigente aprista" más aún cuando el hombre tiene fama de no aguantarse, de no saber callar y de ser un arrebatado fosforito que dice lo que piensa sin tapujos. La frasesita sonó bastante maricona.
La verdad es que la culpa la tienen quienes se presentan a estos exámenes a sabiendas de que este gobierno es mas tramposo que la Familia Maverick en interprovincial de póquer. ¿O alguien se creyó el cuento de la meritocracia?.
Y que las inteligentes y sesudas instituciones que han salido a denunciar estas puritas suposiciones no tienen pruebas de nada (osea, quemados los examenes loco, a llorar a la yapla y a tomar tu chela con tu cebichito) y lo que deberian hacer es proponer un sistema de evaluación alternativo que permita a la civilidad (osea a todos nosotros pues zonzos) el poder enterarse cómo es la nuez.
En la cara no, decía Avelino (*1) cuando lo correteba el suegro (*2) el padre de Carmencita(*3) en el gracioso sketch (*4) de Risas y Salsa.
Es una lástima que un tipo aparentemente probo como el Dr Guillén (aunque su parsimonia gramatical para interrogar era bastante provenzal) sea sancionado con una nota desaprobatoria porque se movieron los mafiosos afectados por su trabajo. Pero para la próxima que Avelino sea un poquito menos lorna antes de ponerse para la foto cuando el que fija la lente tiene una cara media rara en donde se pueden distinguir los ojos razgados de un japonés, la pelada fatal de un ex asesor arequipeño, la papada tetona del chanchirafa y el billete de los peces gordos.
¡En la cara no, en la cara no!
Eso tendría que haber escrito en la prueba para Físcal Supremo en donde lo jalaron sin derecho a tan patética pataleta. La ley vale para todos. Piña pues.
(*1) Adolfo Chuiman
(*2) Alex Valle
(*3) Aurora Aranda
(*4) El Novio
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martes, 16 de febrero de 2010

EL CANDIDAZO Y LA REALIDAD



VERSÌÓN EL DECANO
El "periodista" de televisión y posible candidato presidencial Jaime Bayly afirmó hoy que el actual gobierno del Perú le está dejando “una bomba de tiempo” a su sucesor con la demanda presentada ante Chile por los límites marítimos, pues, indicó, es muy probable que se pierda.
Bayly consideró que el presidente Alan García hizo “muy mal” en plantear la demanda ante la Corte Internacional de La Haya, y encontró “lógico” que Chile interpretara la demanda como “una señal de hostilidad”.
El además novelista, cuyo precandidatura es la de más fuerte impacto mediático pese a que en las encuestas está aún rezagado, consideró que el Perú debió mantenerse al reconocimiento de los límites marítimos que están vigentes en la práctica desde años atrás.
CRÍTICAS CONTRA GARCÍA
En otro aparte de un encuentro con reporteros, Bayly criticó “el camino del populismo barato y la demagogia” que según él tomó García el año pasado con respecto a Chile, después de que se denunciara que un suboficial del aire peruano supuestamente espiaba en favor de ese país.
Según Bayly, García -quien
vio con buenos ojos la eventual candidatura del escritor- debió manejar el tema en el ámbito privado y no recurrir a insultos como llamar “republiquetas” a los países que practican el espionaje y al insinuar una descripción de la presidenta Michelle Bachelet como “vecina chismosa y envidiosa”.
El probable aspirante presidencial dijo que esas posiciones “han provocado” que Chile se arme más. En ese marco, rechazó que el Perú entre en una carrera armametisma, pues es inútil en la medida en que el vecino sureño tiene “una superioridad bélica que no se va a poder equiparar”.
VERSIÓN (RESUMIDA) DE PEPELÍN 21
El periodista y escritor Jaime Bayly, quien posiblemente postule a la Presidencia, le recomendó hoy al ex presidente Alejandro Toledo que haga una “alianza con sus hijas” antes de
proponer una coalición de partidos para respaldar una sola postulación a la Alcaldía de Lima en los comicios regionales y municipales de octubre próximo, la cual -dijo- se podría replicar en el 2011.
“Yo le sugiero que primero haga una alianza con sus hijas. Más bonito sería eso, porque (Toledo) tiene una hija oficialmente reconocida, que es Chantal, y tiene una hija a medias (...). Yo le aconsejo que se preocupe por hacer alianzas familiares con sus hijas, para ejercer la paternidad de modo amoroso, responsable. Ese es mi primer consejo”, dijo “El Francotirador”.
En una conferencia de prensa en la que relanzó algunas ediciones de sus libros, Bayly añadió que Toledo es un mal ejemplo para el país, pues él reconoció a su hija Zaraí motivado y presionado por circunstancias políticas, y no por amor.
Ya hablando de la alianza que propone Toledo de cara al 2011, dijo que esta sería buena, aunque no sabe si todos los demás postulantes declinarían sus candidaturas, dado que Luis Castañeda va primero. “También creo que sería muy bueno para mi candidatura, porque tengo la impresión de que en política hay sumas que restan”, señaló.
Reiteró finalmente que no ha decidido aún si postulará o no a la Presidencia, y que por el momento verá cómo va avanzando en las encuestas y cómo llega su aceptación a enero de 2011, cuando tomará la decisión final junto a su familia.
Jaime Baily . Que tío tan gracioso. Primero nos presenta a una escritora sin libro.
Salen a la luz misteriosamente, fragmentos -garabatos bien torrilachos- del libraco y aparentemente se araña con Beto Ortíz.
(Guarda que para lo que hemos leido por ahí parece que Jaime tiene otro alter ego, además del argentino, en esta chibola ricotona que escribe igualito de mal que el, con las misma palabras y la pobre retórica de los dialogos)
Se distingue -como en sus textos- las costuras entre ficción y realidad.
Y si por el entrevistador fuera mejor nos anexamos como colonia a Chile para que le expidan sus tajetas doradas de Totus, Sodimax, Ripley y Saga Falabella.
¿Qué cree este fulano?. ¿Qué utilidades busca en este juego? .
¿O cree que todos tenemos su alma de avatar prochileno del tercer mundo?
Y su pleito con Toledo ¿fue por plata? ¿fue por Alvarito? ¿quién digitó esta vieja campaña que se inició en el montesinista espacio de Laura Bozzo?
Cuenta como por una especie de osmosis te ocupas con tanto empeño del cholo borracho mismo hijo del fujimorismo. Suave que te delatas. Relax, James.
Para llegar a candidato evita ser tan candidazo porque mientras divagabas con tanta futilidad el gordo pendexo de García le ponía un chullo a la Copa Fifa.
Así en la realidad a todos los hace cholitos.
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UP IN THE AIR (COMING SOON)



DESPEDIDO POR
UN MENSAJE DE TEXTO

Puede ser la peor pesadilla de un trabajador. Que suene el tono de mensaje, coger el teléfono móvil y encontrarse un sms firmado por Recursos Humanos indicando que mejor que no vuelva a su puesto de trabajo porque... está despedido.
La pesadilla puede convertirse en realidad, aunque con menos aires de tragedia. Igual que los mensajes de texto certificados pueden cerrar contratos con toda validez legal, un sms puede servir como carta de despido, explican desde Lleida.net, empresa especializada en mensajería certificada.
"Nosotros damos fe de que la comunicación ha llegado al usuario", apuntan desde la firma. El envío tiene validez legal ante cualquier tribunal, aunque la validez del sms de despido dependerá de su contenido (como sucede con cualquier carta de despido tradicional), algo que sólo está en manos de las compañías que utilicen este servicio. Más allá de un contenido defectuoso, el sms certificado "es perfectamente utilizable" para despedir a la plantilla.
No sólo es utilizable, sino que ya hay quien ya lo ha probado con éxito aunque son "casos muy puntuales". Desde Lleida.net recuerdan el ejemplo de un autónomo que no tenía modo alguno de contactar con uno de sus trabajadores para entregarle su carta de despido: con el número de teléfono del afectado en la mano sólo tuvo que mandar vía sms la notificación del despido.

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SU POBREZA NUESTRA INDIGNIDAD


La haitinización: una lección de cómo un pueblo adelantado y libre entre nosotros al cabo de unos años se vuelve pobre y dependiente.

Eduardo Galeano en una bella reflexión en su artículo titulado “Me caí del mundo y no sé por donde se entra” decía ante esta práctica de abuso y depredación, del coger y tirar:
“Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que, además, cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección real. Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre (y vaya si era un nombre como para cambiarlo) Me educaron para guardar todo.
¡¡¡Toooodo!!! Lo que servía y lo que no. Porque algún día las cosas podían volver a servir. Le dábamos crédito a todo”.
La arrogancia europea es de libro, infecta casi todos los aspectos de su pensamiento, de sus leyes y su política. El eurocentrismo es un complejo de ideas, actitudes y políticas al servicio del creciente expansionismo de Europa, iniciado en el siglo XVI. Coloca a Europa Occidental y sus extensiones en ultramar en el centro de la historia del mundo. El principio organizador central del eurocentrismo es la división del mundo en mitades desiguales: nosotros y ellos, uno mismo y el otro.
La arrogancia de esta dicotomía es apabullante. Y la reflejamos hasta en la confección de mapas colocando el norte arriba. Los musulmanes lo ubicaron en el sur por el mismo precio y mismas o parecidas razones (Shahid Alam, Rebelion).
Hoy hay signos claros de nuestra decadencia cultural y humana. No sólo en las jubilaciones escandalosas de hombres políticos y financieros, que se dicen guías de occidente y genios de la cultura y el progreso y que desde puestos claves claman por el rebaje de los derechos laborables, sanitarios y sociales de sus gobernados o especulan groseramente con sus dineros y ahorros, en el comportamiento económico y político, también a nivel más extendido: esa chulería invasora, bombardeando desde el “aquí estamos nosotros” o el “se hace nuestro querer”, ocupando sus tierras, destruyendo su vida a nuestro antojo por progresía, ética, interés, organización del mundo…, robando sus materias, sus modos de vida, culpando a otros de nuestras propias calamidades, invadiendo países con mentiras, ordenando su vida a nuestro antojo, matando a diestro y siniestro con impunidad, amenazando a otros desde nuestra preponderancia nuclear, tratando el dolor ajeno con desprecio y rebaje como si ellos fueran animales sin entrañas, matando impunemente a su hijos y ancianos, a hombres y mujer de países hoy pobres y esclavos y que ayer nos acogieron y nos dieron de comer, juzgándoles desde nuestra criminalidad como revoltosos..., poniendo a un negro, a un sudamericano o del Este a bajo precio en nuestro bar o en nuestro hogar a nuestro servicio. Convirtiendo su pobreza en nuestra indignidad. Ese olvido, esa ignorancia, esa chulería y desprecio es muestra clara de nuestra sociedad podrida. Nuestra vida se ha vuelto desprecio y explotación: cada uno explota al de al lado de la manera que puede: en sanidad, en derechos, en escuela, en desprecio. Me impresionó la película Celda 211, pero me impresionó más el relato de miseria y pobreza, que en Kaosenlared escribió con detalle y respuesta Salvador en su artículo: “Celda 211: la otra cara del rodaje”. Reflejo fiel: lo uno y lo otro. Y son pocos los meses que nos queda de espabile. Conviene no olvidar que hasta el siglo XVI China fue técnica y culturalmente muy superior a Europa y estaba mucho más adelantada que nuestro continente europeo. De eso hace tan sólo cinco siglos. Pero conviene no olvidar que nuestro comportamiento destructor actual no tiene comparación, es muy superior al de los siglos anteriores. Si los habitantes de la Isla de Pascua destruyeron y aniquilaron sus montes con instrumentos de piedra, hoy nosotros los talamos y destruimos con motosierras y a las gentes con desprecio y chulería. En los años sesenta y setenta gran parte de la basura alemana de las calles la recogían trabajadores españoles. Somos deudores de otros pueblos y gran parte de lo que somos lo debemos al saqueo de pueblos, de tierras y de gentes. Y eso, aparte de bestialidad, es anuncio de ruina inminente. Nuestra huella es desolación, pero puede ser distinta si juntos levantamos el puño solidario.
(Un artículo de Mikel Arizaleta)
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HIJA DEL PERÚ




Matar a la madre
por César Hildebrandt

“El amor es bueno, pero el dinero es mejor”, ha dicho Elizabeth Espino Vásquez, asesina de su madre, Elizabeth Vásquez Marín.
No sólo se trataba del seguro de vida por 100,000 dólares, que la esperaba a la vuelta del crimen, sino del disfrute de un patrimonio creciente que ella había decidido rematar apenas pudiera.
Hipócritas, algunos fabricantes de editoriales llaman “horror” al crimen de la Espino, “espantosas” a las circunstancias que lo rodearon, “escalofriante” a la confesión de la matricida.
Pero hace muchos años que la señorita Espino construyó, para ella y para sus coetáneos de generación, un paradigma perverso de sociedad y de mundo: aquel en el que la ética está desterrada, la generosidad resulta aburrida, la decencia es una incomodidad y el amor puede ser una frase bien dicha “un 14 de febrero”.
Tuvimos a Sendero, la guerrilla más salvaje y radical de América latina. La tuvimos porque la merecíamos y porque a un país anacrónico tenía que infectarlo una guerrilla anacrónica.
Para combatir a Sendero, entonces, construimos a Fujimori, cabecilla de uno de los regímenes más infames del continente. Es decir, combatimos el crimen con el crimen, el maoísmo mutante con los Colina.
De todo eso bebió la señorita Espino. Pero eso no sería lo peor.
Lo peor sería la impunidad, esa nube de asbesto que nos corrompe por dentro.
¿Un ladrón evidente podía regresar a la presidencia? Sí, podía. Tanto podía que hasta llegaría a trabajar junto a Mario Vargas Llosa en un proyecto altruista.
¿Un Fujimori reciclado podía obtener la amnesia de muchos y el voto de no pocos en las elecciones? Sí, podía.
¿Un alcalde y presidente regional ladrón y fascista podía evitar la cárcel y ampliar, al infinito, sus aspiraciones? Sí, podía. Podía y puede.
¿Y podía jurarse “por Dios y por la plata” y seguir asistiendo al Congreso? Claro que se podía.
¿Y podía, desde el municipio de Lima, robarse caudales públicos en sobrevaloraciones cuantiosas y seguir ostentando un índice de popularidad y aprobación estratosférico? Desde luego que sí.
¿Y podía un lobista con pasaporte americano hacer dinero negro desde el cargo de primer ministro al lado de un presidente que se había ido de putas e inhalado cocaína según un documento policial? Definitivamente, se podía.
¿No abundaba la dignidad en el Perú? No, no abundaba.
Y si todo se podía, ¿también se podía ser como Robinson González y no morir (civilmente) en el intento? Sin duda.
¿Y se podía ser como los Wolfenson, como los Winter, como el señor Crousillat, el que se moría del corazón y ahora se va a Buenos Aires a pegarse los tiros del crepúsculo? Se podía.
Y los que trabajaron con Umberto Jara en “Hora 20”, el inodoro del tardoFujimorismo, ¿podían luego reciclarse y aparecer en Canal 2 haciéndose los posmodernos y los machos cabríos sin memoria? Hombre, ponga usted Canal 2 a las 11 de la noche y ya verá.
¿Y se podía ser Lúcar y volver como líder de opinión? Sin lugar a dudas.
Y mientras eso sucedía, la televisión, que se había vuelto pupila de “Las Cucardas” y cobraba la felación a destajo, sólo sacaba cadáveres violentos, huérfanos de incendios, violaditas de arenal, desbarrancamientos multitudinarios.
De modo que la señorita Espino creció viendo la sangre de la Musiris, primero, y la sangre de la Fefer, después, y, en medio, la sangre de la mamá de la Llamoja, la sangre que los marcas dejaban en cada hazaña, para no hablar de la sangre memoriosa de Tarata, de las fosas comunes llenas de inocentes acribillados, del niño de 8 años asesinado en Barrios Altos.
Como marco de toda esa lección, como pedagogía general, digamos, vino después el “sálvese quien pueda” del liberalismo en dosis de truhán, el “vale todo” de la vieja cultura combi, el “arriba las manos” de los que “la hacen” rematando el país a quien pueda pagarlo (aboliendo todo concepto de Estado, de estrategia nacional, de industrialismo propio).
Y ahora vienen a decirnos qué horrible, oiga usted, alguien que mata a su madre por dinero.
No, hombre, nada de qué horrible. La señorita Espino hizo lo que el sistema de valores aconseja. Que su madre estuviera de por medio resulta una incómoda anécdota, es cierto, pero aquí el asunto es que vivimos en un país persuasivamente anético.
El Congreso, el Poder judicial, el Tribunal Constitucional, los partidos políticos: todo en el Perú parece estar pudriéndose y ser parte del problema.
El matricidio es, al final de cuentas, un hecho personal y diminuto frente al crimen de haber matado al Perú como identidad posible de todos.
Posdata: ¿Creerá el señor Martín Tanaka que su ideología es invisible, sus adhesiones discretas y sus sesgos sutiles? Pobre señor Tanaka: hace tiempo que, contra lo que él cree, aparece con todo al aire en su papel de fan del sistema “realmente existente”. El señor Tanaka cree que las ciencias sociales son un búnker de concreto que lo protege del escrutinio público. El señor Tanaka cree que ser ambiguo y sibilino es ser aristotélico. No, señor Tanaka: haga usted lo que, con todo derecho, hicieron alguna vez Bernard Henri-Lévy o André Glucksman (siguiendo la tradición de Aron o Maurras): muestre la camiseta por la que juega y sufre. Nadie se lo va a reprochar.
Lo que es patético es que se vista de negro y pretenda ser árbitro.
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GISELLE PATRÓN

















Riquísima flaca playera, Giselle habría decidido -siguiendo la moda de los improvisations al poder- lanzarse como candidata a la Presidencia Regional del Primer Puerto. Le han dicho que hay bastante por desenterrar de la última gestión del Honesto Alex y ella como aficionada a la arqueología que es desde chibolita (todo lo que aprendió es de las películas de Indiana Jones) habría optado por hacerse del cargo mediante el voto popular. Cuenta con el sufragio de esta redacción. Pero...si es una nenaaa!

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sábado, 6 de febrero de 2010

DE LA FICCION A LA REALIDAD


Más que un simple videojuego
David Brooks

El juego es una ventana a lo que es un creciente, cada vez más poderoso y diverso movimiento de base ultraconservador en Estados Unidos que ya provoca preocupación a las cúpulas y hasta impacto político nacional.
El presidente Barack Obama da un golpe de Estado, disuelve la Constitución y el país para establecer la Unión de América del Norte con ayuda del presidente Felipe Calderón y el primer ministro canadiense Stephen Harper. Todo empieza cuando Obama sostiene conversaciones clandestinas durante 2010 con Calderón y Harper. Ante una masiva derrota electoral de los demócratas en las elecciones legislativas de este año, en parte por sospechas sobre las pláticas secretas, Obama decide actuar antes de la asunción de la nueva mayoría conservadora en ambas cámaras del Congreso. Anuncia que el nuevo Congreso no sesionará, disuelve el país, instaura la Unión de América del Norte e implementa la prohibición de armas de fuego conforme a un nuevo tratado global de la Organización de Naciones Unidas. Despliega tropas de defensa civil en la emergencia, mientras figuras públicas conservadoras (sobre todo las de televisión y radio) son desaparecidas o asesinadas en campos de concentración del gobierno. Obama se declara el “legendario imán perdido”. Según el juego: “¡El golpe marxista ha empezado! Era obvio que los empleados y zares de Obama eran seguidores de Marx”.
En ese Estado policíaco todo depende de patriotas rebeldes que tendrán que buscar la forma de rescatar al país. Millones se sublevan y así comienza “la segunda Revolución”. El enemigo incluye a líderes demócratas del Congreso y altos funcionarios, y nacionalistas negros, como “los Tigres Negros”, que son algo así como una guardia personal de Obama.
Diseñadores libertarios. Es un juego de video online diseñado por libertarios conservadores en Brooklyn hace un par de meses, y el jugador tiene la responsabilidad de sumarse a la revolución para combatir a las fuerzas antipatrióticas que se han robado al país.
Se llama 2011: Obama’s Coup Fails (“2011: Fracasa golpe de Obama”).
Pero no es sólo un juego. Lo que lo vuelve más serio es que es una ventana a lo que es un creciente, cada vez más poderoso y diverso movimiento de base ultraconservador en este país que ya provoca preocupación a las cúpulas y hasta impacto político nacional. Aunque los diseñadores del juego anuncian que es sólo entretenimiento lleno de acción con un tono satírico, advierten que “si los eventos actuales continúan transpirando así, entonces el golpe de Obama 2011 podría, en los hechos, convertirse en un capítulo oscuro de la historia estadounidense”.
Los diseñadores han afirmado en entrevistas con Wired y por separado con Mother Jones que “detestamos igualmente a republicanos y demócratas”, y que planean otro juego en el que el objetivo es emboscar a George W. Bush (aunque no han cumplido con esa promesa). O sea, justo lo que piensa una amplia corriente de este movimiento.
Los de este movimiento son los que lograron el triunfo en la elección legislativa especial para el escaño del senador Edward Kennedy, donde un desconocido conservador triunfó sobre la poderosa maquinaria del Partido Demócrata, lo cual sacudió al gobierno de Obama y el liderazgo del Congreso en Washington. También son quienes han logrado manifestaciones nacionales de decenas de miles en Washington, pero que también han sido la cara popular de esfuerzos para derrotar y debilitar la agenda política de Obama en innumerables pueblos y ciudades en varios puntos del país.
Aunque inicialmente descartados como extremistas locos porque portaban mantas o expresaban consignas acusando a Obama de ser socialista, musulmán clandestino, hitleriano, extranjero africano, enemigo de la libertad y más, el hecho es que sus números e influencia, como su organización descentralizada, continúan creciendo al sumarse gente más moderada al compartir la misma sospecha de que Washington y Wall Street tienen secuestrado al país, y que el gobierno no sólo no representa sus intereses, sino que es el enemigo de la libertad y de los valores estadounidenses.
Son identificados como el movimiento del Tea Party, lo cual no es un partido, sino que la palabra “party” también es “fiesta” o reunión social, y es en referencia a una acción de desobediencia civil al inicio de la revolución de independencia por los colonos contra la imposición de impuestos sobre el te por Gran Bretaña. Estos se treparon a buques de carga británicos en el puerto de Boston desde donde tiraron baúles de té al agua. Fue parte de la rebelión que llevaba la consigna de “no a impuestos sin representación”, o sea, se rehusaban pagar impuestos a un gobierno en el cual la ciudadanía no tenía representación política, y es la misma consigna que se aplica ahora.
Todos los días hay nuevas asociaciones que se identifican como parte del movimiento de Tea Party, espantando cada vez más a los demócratas pero también inquietando a los republicanos, ya que la ira y el repudio es contra los gobernantes en Washington en general, sin importar, necesariamente, el partido.
De hecho, ahora los dirigentes republicanos están tratando de incorporar, y no imponerse sobre esta bases. Por cierto, algunas encuestas recientes indican que si de repente existiera un Partido de Té, su popularidad sería mayor de la que goza el Partido Republicano, reporta el periodista Ben McGrath en The New Yorker. “Y después de la derrota en Massachusetts es evidente cómo Obama y otros analistas subestimaron la fuerza del movimiento, como la extensión del resentimiento que lo nutre. Al enfocarse en las pancartas más exageradas y burlándose de las pugnas internas de los Tea Party, ignoraron la gradual consolidación del movimiento”, agrega McGrath.
Este movimiento tomó prestado muchas de las tácticas de los movimientos progresistas de las últimas décadas, con algunos caracterizándolo como el primer movimiento populista de ala derecha de estos tiempos. De repente, se insertó en la dinámica política nacional. O sea, ya no es sólo un juego (el cual se puede ver en:
http://www.usofearth.com/2011-obamas-coup-fails.php)

* De La Jornada de México.
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ANDREÍTA RINCÓN Y EL OSO PETER














Engreída de este blog, Andrea Rincón se hace extrañar entre los cibernautas ya que ultimamente no parecen fotografías nuevas de la colocha mas querida de la red. De nuestro archivo éstas tomas con el Dr Peter Garca hecho todo un oso.

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APRENDIZAJE DEL DOLOR II





Los pecados de Haití
Eduardo Galeano


La democracia haitiana nació hace un ratito. En su breve tiempo de vida, esta criatura hambrienta y enferma no ha recibido más que bofetadas. Estaba recién nacida, en los días de fiesta de 1991, cuando fue asesinada por el cuartelazo del general Raoul Cedras. Tres años más tarde, resucitó. Después de haber puesto y sacado a tantos dictadores militares, Estados Unidos sacó y puso al presidente Jean-Bertrand Aristide, que había sido el primer gobernante electo por voto popular en toda la historia de Haití y que había tenido la loca ocurrencia de querer un país menos injusto.

El voto y el veto

Para borrar las huellas de la participación estadounidense en la dictadura carnicera del general Cedras, los infantes de marina se llevaron 160 mil páginas de los archivos secretos. Aristide regresó encadenado. Le dieron permiso para recuperar el gobierno, pero le prohibieron el poder. Su sucesor, René Préval, obtuvo casi el 90 por ciento de los votos, pero más poder que Préval tiene cualquier mandón de cuarta categoría del Fondo Monetario o del Banco Mundial, aunque el pueblo haitiano no lo haya elegido ni con un voto siquiera.Más que el voto, puede el veto. Veto a las reformas: cada vez que Préval, o alguno de sus ministros, pide créditos internacionales para dar pan a los hambrientos, letras a los analfabetos o tierra a los campesinos, no recibe respuesta, o le contestan ordenándole:-Recite la lección. Y como el gobierno haitiano no termina de aprender que hay que desmantelar los pocos servicios públicos que quedan, últimos pobres amparos para uno de los pueblos más desamparados del mundo, los profesores dan por perdido el examen.

La coartada demográfica

A fines del año pasado cuatro diputados alemanes visitaron Haití. No bien llegaron, la miseria del pueblo les golpeó los ojos. Entonces el embajador de Alemania les explicó, en Port-au-Prince, cuál es el problema:-Este es un país superpoblado -dijo-. La mujer haitiana siempre quiere, y el hombre haitiano siempre puede.Y se rió. Los diputados callaron. Esa noche, uno de ellos, Winfried Wolf, consultó las cifras. Y comprobó que Haití es, con El Salvador, el país más superpoblado de las Américas, pero está tan superpoblado como Alemania: tiene casi la misma cantidad de habitantes por quilómetro cuadrado.En sus días en Haití, el diputado Wolf no sólo fue golpeado por la miseria: también fue deslumbrado por la capacidad de belleza de los pintores populares. Y llegó a la conclusión de que Haití está superpoblado… de artistas.En realidad, la coartada demográfica es más o menos reciente. Hasta hace algunos años, las potencias occidentales hablaban más claro.

La tradición racista

Estados Unidos invadió Haití en 1915 y gobernó el país hasta 1934. Se retiró cuando logró sus dos objetivos: cobrar las deudas del City Bank y derogar el artículo constitucional que prohibía vender plantaciones a los extranjeros. Entonces Robert Lansing, secretario de Estado, justificó la larga y feroz ocupación militar explicando que la raza negra es incapaz de gobernarse a sí misma, que tiene “una tendencia inherente a la vida salvaje y una incapacidad física de civilización”. Uno de los responsables de la invasión, William Philips, había incubado tiempo antes la sagaz idea: “Este es un pueblo inferior, incapaz de conservar la civilización que habían dejado los franceses”.Haití había sido la perla de la corona, la colonia más rica de Francia: una gran plantación de azúcar, con mano de obra esclava. En El espíritu de las leyes, Montesquieu lo había explicado sin pelos en la lengua: “El azúcar sería demasiado caro si no trabajaran los esclavos en su producción. Dichos esclavos son negros desde los pies hasta la cabeza y tienen la nariz tan aplastada que es casi imposible tenerles lástima. Resulta impensable que Dios, que es un ser muy sabio, haya puesto un alma, y sobre todo un alma buena, en un cuerpo enteramente negro”.En cambio, Dios había puesto un látigo en la mano del mayoral. Los esclavos no se distinguían por su voluntad de trabajo. Los negros eran esclavos por naturaleza y vagos también por naturaleza, y la naturaleza, cómplice del orden social, era obra de Dios: el esclavo debía servir al amo y el amo debía castigar al esclavo, que no mostraba el menor entusiasmo a la hora de cumplir con el designio divino. Karl von Linneo, contemporáneo de Montesquieu, había retratado al negro con precisión científica: “Vagabundo, perezoso, negligente, indolente y de costumbres disolutas”. Más generosamente, otro contemporáneo, David Hume, había comprobado que el negro “puede desarrollar ciertas habilidades humanas, como el loro que habla algunas palabras”.

La humillación imperdonable

En 1803 los negros de Haití propinaron tremenda paliza a las tropas de Napoleón Bonaparte, y Europa no perdonó jamás esta humillación infligida a la raza blanca. Haití fue el primer país libre de las Américas. Estados Unidos había conquistado antes su independencia, pero tenía medio millón de esclavos trabajando en las plantaciones de algodón y de tabaco. Jefferson, que era dueño de esclavos, decía que todos los hombres son iguales, pero también decía que los negros han sido, son y serán inferiores.La bandera de los libres se alzó sobre las ruinas. La tierra haitiana había sido devastada por el monocultivo del azúcar y arrasada por las calamidades de la guerra contra Francia, y una tercera parte de la población había caído en el combate. Entonces empezó el bloqueo. La nación recién nacida fue condenada a la soledad. Nadie le compraba, nadie le vendía, nadie la reconocía.

El delito de la dignidad

Ni siquiera Simón Bolívar, que tan valiente supo ser, tuvo el coraje de firmar el reconocimiento diplomático del país negro. Bolívar había podido reiniciar su lucha por la independencia americana, cuando ya España lo había derrotado, gracias al apoyo de Haití. El gobierno haitiano le había entregado siete naves y muchas armas y soldados, con la única condición de que Bolívar liberara a los esclavos, una idea que al Libertador no se le había ocurrido. Bolívar cumplió con este compromiso, pero después de su victoria, cuando ya gobernaba la Gran Colombia, dio la espalda al país que lo había salvado. Y cuando convocó a las naciones americanas a la reunión de Panamá, no invitó a Haití pero invitó a Inglaterra.Estados Unidos reconoció a Haití recién sesenta años después del fin de la guerra de independencia, mientras Etienne Serres, un genio francés de la anatomía, descubría en París que los negros son primitivos porque tienen poca distancia entre el ombligo y el pene. Para entonces, Haití ya estaba en manos de carniceras dictaduras militares, que destinaban los famélicos recursos del país al pago de la deuda francesa: Europa había impuesto a Haití la obligación de pagar a Francia una indemnización gigantesca, a modo de perdón por haber cometido el delito de la dignidad.La historia del acoso contra Haití, que en nuestros días tiene dimensiones de tragedia, es también una historia del racismo en la civilización occidental.
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APRENDIZAJE DEL DOLOR





Aprender de Haití
por Ignacio Ramonet

Por muy "natural" que parezca, ninguna catástrofe es natural. Un sísmo de intensidad idéntica causa más víctimas en un país empobrecido que en otro rico e industrializado. Ejemplo: el terremoto de Haití, de magnitud 7,0 en la escala de Richter, ha ocasionado más de cien mil muertos, mientras que el de Honshu (Japón), de idéntica fuerza (7,1), acaecido hace seis meses, apenas provocó un muerto y un herido. "Los países más pobres y los que tienen problemas de gobernabilidad están más expuestos a riesgos que los otros", confirma un reciente informe de la ONU (1). En una misma ciudad, el impacto humano de una calamidad puede ser muy distinto según las características de los barrios. En Puerto Príncipe, el seísmo se ensañó con las desvencijadas barriadas populares del centro. En cambio, los distritos privilegiados de la burguesía mulata comerciante apenas padecieron estragos. Tampoco son iguales los pobres ante la adversidad. La Federación Internacional de la Cruz Roja sostiene que, en caso de desastre, "las mujeres, los discapacitados, los ancianos y las minorías étnicas o religiosas, víctimas habituales de la discriminación, son más castigados que los demás" (2).
Por otra parte, aunque un país no sea rico, si se dota de una política eficaz de prevención de catástrofes puede salvar muchas vidas. En agosto de 2008, el ciclón Gustav , el más violento de los últimos cincuenta años, azotó el Caribe con vientos de 340 kilómetros por hora. En Haití mató a 66 personas. Sin embargo, en Cuba no causó ninguna víctima mortal... ¿Es Haití un país pobre? En verdad, no hay países pobres; sólo existen "países empobrecidos". No es lo mismo. En el último tercio del siglo XVIII, Haití era la Perla de las Antillas y producía el 60% del café y el 75% del azúcar que se consumía en Europa. Pero, de su gran riqueza sólo se beneficiaban unos 50.000 colonos blancos, y no los 500.000 esclavos negros que la producían. Invocando los nobles ideales de la Revolución Francesa, esos esclavos se sublevaron en 1791 al mando de Toussaint Louverture, el Espartaco negro . La guerra duró trece años. Napoleón envíó una expedición de 43.000 veteranos. Triunfaron los insurrectos. Fue la primera guerra racial anticolonial y la única rebelión de esclavos que desembocó en un Estado soberano. El 1 de enero de 1804, se proclamó la independencia. Sonó como un aldabonazo en el continente americano. Los esclavos negros demostraban que, por su propia lucha, sin la ayuda de nadie, podían conquistar la libertad. Afro-América emergía en la escena política internacional. Pero el "mal ejemplo" de Haití -así lo calificó el Presidente de Estados Unidos, Thomas Jefferson- aterrorizó a las potencias que seguían practicando la esclavitud. No se le perdonó. Y nadie reconoció, ni ayudó a la nueva república negra, pesadilla del colonialismo blanco. Aún hoy, el viejo terror no ha desaparecido. Pat Robertson, telepredicador estadounidense, ¿no acaba acaso de afirmar: "Miles de hatianos han muerto en el seísmo porque los esclavos de Haití hicieron un pacto con el diablo para obtener su libertad" (3)? El nuevo Estado independiente fue boicoteado durante decenios con la idea de "recluir la peste" en ese país. Haití cayó en guerras civiles que arrasaron su territorio. Se perdió la necesaria etapa de construcción de un Estado-nación. Institucionalmente, a pesar de la gran calidad de sus numerosos intelectuales, el país quedó estancado. Después vino el tiempo de la ocupación por Estados Unidos que duró de 1915 a 1934. Y de la guerra de resistencia. El héroe de la rebelión, Charlemagne Péralte, fue crucificado por los marines , clavado en la puerta de una iglesia... Washington acabó por ceder Haití a nuevos dictadores, entre ellos: Papa Doc Duvalier, uno de los más despóticos. En los años 1970, aún gozaba Haití de soberanía alimentaria, sus agricultores producían el 90% de los alimentos que consumía la población. Pero el Plan Reagan-Bush, impuesto por Washington, obligó a suprimir los aranceles sobre la importación de arroz, producto básico del cultivo local. El arroz estadounidense, más barato porque estaba subvencionado, inundó el mercado local y arruinó a miles de campesinos que emigraron en masa a la capital, donde el seísmo los ha atrapado... La única experiencia de gobierno realmente democrático, fue la de Jean-Bertrand Aristide, dos veces Presidente (1994-1996 y 2001-2004). Pero sus propios errores y la presión de Washington lo empujaron al exilio. Desde entonces, de hecho, Haití se halla bajo tutela de la ONU y de un conglomerado de ONGs internacionales. El Gobierno de René Préval ha sido sistemáticamente privado de medios de acción. Por eso resulta absurdo reprocharle su inoperancia ante los efectos del seísmo. Hace tiempo que el sector público fue desmantelado y sus principales actividades transferidas, si eran rentables, al sector privado, o a las ONGs cuando no lo eran. Antes de convertirse en el Ground Zero del planeta, Haití ya era el primer caso de "colonialismo humanitario". La tragedia reforzará la dependencia. Y por consiguiente las resistencias. El "capitalismo de choque", descrito por Naomi Klein, hallará una nueva ocasión de reclamar -en nombre de la eficacia- la privatización integral de todas las actividades económicas y comerciales ligadas a la reconstrucción. Estados Unidos está en primera línea, con sus Fuerzas Armadas desplegadas en una ofensiva humanitaria de gran envergadura. Resultado sin duda de un generoso deseo de socorrer. Pero también de indiscutibles intereses geopolíticos. Washington prefiere invadir Haití de ayuda que ver invadidas sus costas por decenas de miles de boat people haitianos. En el fondo, se trata de la misma vieja obsesión: "recluir la peste".
Notas:
(1) Riesgo y pobreza en un clima cambiante. Invertir hoy para un mañana más seguro , Naciones Unidas, Nueva York, mayo de 2009.
(2) Informe Mundial sobre los desastres 2009 , Cruz Roja Internacional, Ginebra, julio de 2009.
(3) Christian Broadcasting Network, 14 de enero de 2010.
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DIEZ AÑOS AL TACHO


Décimo Foro Social Mundial:
Síntomas de decadencia

Raúl Zibechi (*)

Una década es tiempo suficiente –en el terreno políticosocial- para el crecimiento, madurez y, tal vez, decadencia de un “movimiento de movimientos” que se propuso cambiar el mundo. Aunque su declinación es un dato de la realidad, sus mentores pueden contentarse con que su oponente, el Foro Económico de Davos, atraviesa dificultades aún mayores.
Los síntomas son bien conocidos: debatir hasta el cansancio si lo que se está haciendo tiene sentido, si debe continuarse el mismo camino o torcer el rumbo en alguna dirección que permita encontrar soluciones a los males y malestares que se perciben. En efecto, tanto el seminario “10 años después” realizado en Porto Alegre, como el Foro Temático, con sede en Salvador, dedicaron buena parte de su tiempo a constatar la pérdida de vitalidad de un movimiento que pretendió ser la alternativa a la globalización neoliberal.
Este año, el Foro Social Mundial no contó con un evento central sino que realizó actividades en una veintena de ciudades de diferentes partes del mundo, entre ellas las dos capitales estatales brasileñas. La opción por la descentralización es un indicador de que los grandes eventos de decenas de miles de personas jugaron un papel importante en su momento, a comienzos de la década, pero en esta etapa no tendría sentido repetirlos ya que, según se pudo constatar en las últimas ediciones, el formato se fue desgastando.
El evento de Porto Alegre, a partir del 25 de enero, consistió en un conjunto de debates entre intelectuales y miembros de ONG, con escasa participación de los movimientos sociales que son, en los hechos, la razón de ser del Foro. Por cierto, no era la intención de los organizadores apostar por la masividad que arrastró a más de 150 mil personas en las ediciones anteriores, pero los debates atrajeron ahora a menos del diez por ciento del anterior pico de participación.
En Salvador, por el contrario, en el Foro Temático realizado entre el 29 y el 31 de enero, la presencia de los movimientos era esperada con cierta expectativa. La opción por descentralizar el evento, con mesas de debates en hoteles de la ciudad y las actividades de los movimientos relegadas al recinto de la Universidad Católica, tuvo un efecto negativo para la participación social. A diferencia de lo que sucedía en Porto Alegre años atrás, cuando la ciudad giraba por unos días en torno al Foro, en la capital de Bahía la gente no se enteró del evento altermundialista.
Buscando nuevos rumbos
El viraje en la situación política mundial y en América Latina, parece estar en la base de un cierto desconcierto que se plasma en la aparición de propuestas notoriamente divergentes. En las primeras ediciones de los Foros, se registraba un fuerte ascenso del conservadurismo comandado por George W Bush, a caballo de las invasiones a Irak y Afganistán. En este continente, se estaban estrenando los gobiernos del cambio y se registraba aún una oleada de movilización social que desembarcó con sus múltiples colores en los eventos multitudinarios de Porto Alegre.
La crisis mundial, el ascenso de Barack Obama a la Casa Blanca, el otoño de los gobiernos progresistas y de izquierda de la región y la creciente desmovilización social, pautan una coyuntura bien distinta. El tono de la Carta de Bahía, documento final aprobado por una asamblea de movimientos, delata el nuevo clima. La declaración enfatiza en el rechazo a “la presencia de bases extranjeras en el continente sudamericano”, la defensa de la soberanía y de los grandes yacimientos de petróleo descubiertos en el litoral brasileño.
La Carta hace una defensa cerrada del gobierno de Lula.
“En Brasil, muchos avances fueron conquistados por el pueblo durante los siete años del gobierno Lula”. Menciona que aún falta realizar reformas estructurales, pero llama a apoyar a los diversos oficialismos “en este período de embate político que se aproxima”, en clara alusión a los procesos electorales venideros.
En este punto, aparecen fuertes divergencias. El Movimiento Sin Tierra, muy crítico con Lula por no haber hecho la reforma agraria prometida, no movilizó sus bases hacia el Foro como en ocasiones anteriores. En Salvador, el movimiento más potente es el de los Sin Techo, que en diferentes talleres mostró claras distancias tanto con el gobierno federal como con el estatal, comandado por el petista Jacques Wagner.La distancia, social antes que política, entre movimientos y gobiernos fue una de las características del Foro de Salvador. Uno de los “intercambios” con los movimientos se realizó en un hotel de cinco estrellas, con la participación del gobernador Wagner, el ministro de Desarrollo Social Patrus Ananias y el Secretario Especial para Asuntos Estratégicos de la Presidencia, Samuel Pinheiro. No era ese el mejor ambiente para movimientos de base que, como los de Salvador, están integrados en su inmensa mayoría por negros pobres que viven en favelas, que son sistemáticamente rechazados en esos espacios.
En la visita que realizamos a tres ocupaciones urbanas de los Sin Techo, pudimos comprobar que las bases de esos movimientos no tenían la menor idea de lo que sucedía en el centro de la ciudad, ni mostraban intención de asistir cuando se les informaba que debían registrarse en otro hotel, también de cinco estrellas, ubicado en el corazón elitista de la ciudad racista. Si alguna vez los foros fueron un genuino encuentro de movimientos sociales, en los hechos se convirtieron en encuentros de elites, intelectuales, miembros de ONG y representantes de organizaciones sociales.
En palabras de Eric Toussaint, miembro del Consejo Internacional del FSM, un dato central es que el encuentro “fue patrocinado por Petrobrás, Caixa, Banco do Brasil, Itaipú Binacional y con fuerte presencia de gobiernos”. O sea, grandes multinacionales que están también en el encuentro empresarial de Davos, donde Lula fue proclamado “estadista global”. En su opinión, el núcleo histórico de fundadores del Foro, donde tienen especial presencia brasileños vinculados al gobierno, son los más reacios a buscar otros formatos, que “se apoyen en fuerzas militantes voluntarias y se alojen en casas de activistas”.
Cuestión de Estado
En cuanto al formato, las propuestas son muy variadas. El portugués Boaventura de Sousa Santos, cree que el Foro fracasó en Europa, Asia y África al no haber conseguido “conquistar la imaginación de los movimientos sociales y los líderes políticos” como sucedió en América Latina. Cree que el FSM debería haber acudido con una posición propia a la cumbre de Copenhague y que el próximo encuentro, a realizarse en Dakar (Senegal), deberá “promover algunas acciones colectivas” en la dirección de buscar “una nueva articulación entre partidos y movimientos”.
Toussaint va más lejos y aspira a que los movimientos recojan la propuesta lanzada por Hugo Chávez de crear una Quinta Internacional, que sería un “instrumento de convergencia para la acción y para la elaboración de un modelo alternativo”. En el otro extremo, el sociólogo brasileño Emir Sader cree que el Foro ya fracasó porque al no estrechar vínculos con los gobiernos progresistas, “quedó girando en el vacío”.
Dos temas siguen estando en el centro de los debates, como estas posturas manifiestan: la relación entre gobiernos y movimientos y el grado de centralización y de organización que debe dotarse el Foro. Hay quienes, como Toussaint, defienden un modelo tradicional, que se resume en “un frente permanente de partidos, movimientos sociales y redes internacionales”, porque es la mejor forma de impulsar la movilización. Cree, por añadidura, que el golpe de Estado en Honduras se consolidó porque la movilización “fue totalmente insuficiente”.
De Sousa Santos echa más leña al fuego al abordar el otro tema en debate. Sostiene que “ahora existe un novísimo movimiento social que es el propio Estado”. Defiende su tesis señalando que si al Estado se lo deja librado a su lógica, “es capturado por la burocracia y por los intereses económicos dominantes”. Pero si los movimientos, que siempre han trabajado por fuera de los estados, lo toman en cuenta como “un recurso importante”, ese Estado “puede ser apropiado por las clases populares como está ocurriendo en el continente latinoamericano”.
En su comunicación al seminario “10 años después”, Immanuel Wallerstein presentó una perspectiva que incluye una variante más, estirando las diferencias entre los militantes. Sostuvo que los impactos mayores de la crisis vendrán en los próximos cinco años, con un posible default de la deuda de los Estados Unidos, la caída del dólar y la aparición de regímenes autoritarios, incluyendo algunos países de América Latina, y la creciente demonización de Obama en Estados Unidos. Cree que se están formando varios bloques geopolíticos que excluyen a Washington: Europa Occidental-Rusia; China-Japón-Corea del Sur; Sudamérica liderada por Brasil.
En ese escenario, opina que en las dos próximas décadas la izquierda social y la política irán percibiendo que “la cuestión central no es poner fin al capitalismo, sino organizar un sistema que lo suceda”. En ese lapso, la confrontación entre derechas e izquierdas, cuyas fuerzas se han expandido a todo el mundo, será inevitable, pero no será una batalla entre estados sino “entre las fuerzas sociales mundiales”. Y cree, además, que a las izquierdas y a los movimientos “les falta una visión estratégica de medio plazo”. Esto último se ha mostrado enteramente cierto, por lo menos en el último Foro Social Mundial.
(*) Raúl Zibechi, periodista uruguayo, es docente e investigador en la Multiversidad Franciscana de América Latina, y asesor de varios colectivos sociales.
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