jueves, 31 de enero de 2013

EL FANTASMA DEL INCONSCIENTE ENFERMO



Los prejuicios de El País más allá de la falsa foto de Chávez

AVN


La historia no comienza el 24 de enero de 2013 cuando el diario El País publica una falsa fotografía de un supuesto Hugo Chávez acostado en una cama, ni el día anterior cuando, según dice el periódico, llegó la imagen a las manos del director adjunto, Vicente Jiménez. El juicio tajante de este medio de comunicación contra Venezuela y su democracia se remonta a más de una década atrás.El 23 de enero la alta gerencia del diario negociaba el precio de la foto y "la sensación de tener una exclusiva mundial" iba dejando a un lado el respeto, si es que en algún momento lo hubo, a la dignidad de un mandatario de un país, de un ser humano.
Mientras tanto, ese día en Caracas, tres zonas fueron colmadas por una movilización de miles de personas que conmemoraron los 55 años de la caída del dictador Marcos Pérez Jiménez y que se solidarizaron con el presidente venezolano, Hugo Chávez, en recuperación postoperatoria.
Para Jiménez, el de El País, simplemente "la fotografía era buena" y en el diario "seguimos de forma natural". A los directivos les pareció "razonable" el ocultamiento de la identidad del autor de la foto so pretexto de encubrir a una enfermera cubana "que se estaba jugando la vida".
Esta acción concreta ocurre en consonancia con la línea editorial de este diario, que permanentemente ha satanizado los procesos políticos de izquierda en América Latina, en especial los de Cuba y Venezuela. Detrás, el Grupo Prisa, integrante de uno de los seis grandes conglomerados que dominan "el discurso oficial del mundo", como señala el académico español Ramon Reig.
La historia no comienza el 24 de enero. Durante los últimos dos meses del año pasado, 56% de las noticias relacionadas con Venezuela, fueron escritas en Miami, Estados Unidos, para promover lo que el Gobierno venezolano ha calificado como "la guerra psicológica" desatada alrededor de la salud del Jefe del Estado, con el fin último de desestabilizar a Venezuela.
Los columnistas de El País no cesan de apuntar contra Venezuela, en noviembre del año pasado, el diario veía como "un ataque a los derechos humanos" que Venezuela ingresara en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU por Latinoamérica y en reportajes como "Un país en la encrucijada" sin pudor tildan al gobierno venezolano como "régimen autoritario".
Desestimar datos que han desnudado al grupo Prisa, sería ingenuo. El diputado a la Asamblea Nacional y periodista venezolano, Earle Herrera, señaló que la transnacional cuenta con accionistas como el Grupo financiero Santander y la empresa de telecomunicaciones Telefónica, con capital mayoritariamente norteamericano.
Además, Prisa es dueño de la editorial Santillana, que llegó a convertirse en la primera productora de costosos textos escolares, cuyo monopolio se revirtió cuando el Estado venezolano asumió la responsabilidad de producir los textos escolares venezolanos y distribuirlos gratuitamente.
La historia no comienza el 24 de enero. En un artículo del 21 de abril de 2002 denominado "¿Progolpistas?", el defensor del lector del diario El País trata de hacer frente a otra ola de protestas de quienes consultaron ese diario por esos días e intenta explicar las evidentes costuras que se develaron en la cobertura periodística de la situación en Venezuela durante el golpe de Estado de ese año.
Apunta que la periodista Ludmila Vinogradoff cometió excesos no justificables en el periodismo y agrega que le faltó distanciamiento y desapasionamiento, sobre todo en un párrafo en el que llama "asesino" al presidente Chávez.
Pero ya es sabido que no se trata solo de la periodista, que luego fue despedida del diario. En el mismo artículo el Defensor reconoce que "el juicio político" de las opiniones del periódico contra Chávez "es muy severo" y dice: "Quizá por eso los editoriales del fin de semana estuvieron -legítimamente, por supuesto- tan cargados de reproches a la trayectoria política de Chávez que oscurecen la condena del golpe y dan pie a la protesta".
El director de El País, Javier Moreno, decidió publicar la falsa foto de un supuesto Chávez intubado, quizá para ser fiel a esta línea de "reproches" a una democracia que no se parece a lo que vive España, país donde la policía reprime violentamente a los ciudadanos que protestan contra los recortes sociales y laborales aplicados por el gobierno, a la vez que exigen una democracia verdadera, mientras que el desempleo llega a 26% de la población activa.
Según Moreno, si la imagen hubiese sido de "un dirigente político de un país con una democracia avanzada, en la que prima la transparencia informativa, en el que los medios ejercen su trabajo sin trabas ni restricciones, y en el que el equipo médico responsable emite un parte diario para mantener informada a la opinión pública" jamás hubiesen publicado la foto, pero dice que "Venezuela no observa ninguna de las normas anteriores".
El 23 de enero, mientras Moreno le daba el visto bueno a la foto, en Caracas la movilización solidaria con Chávez desbordaba la ciudad para conmemorar la caída del dictador Pérez Jiménez y en el este de la urbe un grupo de políticos antichavistas sacaba a golpes a un periodista venezolano y a su equipo.
Hasta la derecha venezolana reconoció que en octubre pasado, Chávez ganó los comicios presidenciales con 10 puntos de ventaja, en una elección histórica que contó con la participación de 80,94% de los electores habilitados para sufragar.
Para realizarse la intervención quirúrgica en diciembre de 2012, al Mandatario le fue otorgado un permiso, de forma unánime por la Asamblea Nacional, y desde allí al menos unos 30 partes médicos que se han dado a conocer al pueblo de Venezuela sobre la evolución de su salud.
Por todo esto, la historia de El País contra Venezuela no empieza el 24 de enero con la publicación de fotografía falsa.

LO QUE NOS CORRESPONDE





Ignacio Ramonet en La Habana
José Martí sería hoy un bloguero

Juventud Rebelde

Y su sentido ético de la profesión hubiera rechazado y denunciado la vileza de El País, enfatizó el politólogo y periodista, Ignacio Ramonet, quien condenó al diario español que publicó la foto falsa que identificó como del presidente Hugo Chávez


Con citas de José Martí como periodista y teórico del periodismo, Ignacio Ramonet condenó al diario español El País, por su total desprecio del ser humano cuando recientemente —y siguiendo su línea editorial contra las revoluciones bolivariana, cubana, la ciudadana de Ecuador y otras—, publicó la foto falsa que identificó como del presidente Hugo Chávez.Un crimen contra la ética que no hubiera sido menor si la imagen hubiese sido real. «No merece escribir para los hombres quien no sabe amarlos», sentenció Martí, un concepto ético que repitió al decir: «Si el periodismo ha de ser un culto, que sea a la virtud; no debe hacerse de la pluma arma de satíricos, sino espada de caballeros».
Esa anticipación martiana de las reglas morales rechaza totalmente el acto deshonroso del diario El País, la acción de guerra sucia, el rol político de oposición frente a los gobiernos progresistas con una obsesa y sistemática campaña de intoxicación permanente.
Dijo Ramonet, politólogo, periodista e investigador de la comunicación, que esta vileza de El País se da en un momento en que la prensa escrita, los medios tradicionales, viven una agonía de fin de época, viven la mayor crisis de la reciente historia mediática, se está produciendo a escala mundial una gran extinción de la prensa escrita, cuando termina la era Gutemberg y comienza la era Web, con Internet y las redes sociales desarrollándose a un nivel y velocidad exponencial, con la formación de comunidades digitales con centenares de millones de usuarios.
La conferencia del prestigioso investigador de la comunicación respondió a una pregunta esencial y que abre las puertas del comportamiento ético a los periodistas y en especial a los jóvenes: ¿Qué haría hoy el joven Martí para difundir sus ideas? Y se responde: Si tuviera 16 años —como cuando escribió su primer periódico, El Diablo Cojuelo—, Martí sería un bloguero, un facebookero, un twitero.
Ello corresponde ahora a la precocidad excepcional del joven inquieto, moderno, sin miedo a escribir que fue Martí, como lo son ahora los twitteros.
Ramonet califica a Martí de esencialmente periodista, periodista comprometido, que ejerce un periodismo distinto y que Juan Marinello considera que fue en ese campo del periodismo donde alcanza su más alto nivel.
Martí, dijo Ramoent, tiene una alta concepción de lo que debe ser el periodismo al servicio del ser humano, del bienestar de la humanidad, por eso el Apóstol define a ese periodista como un soldado de la palabra, como alguien que está luchando con un arma particular, la palabra, siempre al servicio del progreso humano y de la ética.
El periodismo sin generosidad es un azote, un periódico generoso es una columna, esa es su concepción elevada, exigente, comprometida de un gran periodista que es a la vez un gran revolucionario.
Fuente: http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2013-01-29/jose-marti-seria-hoy-un-bloguero/

EL TIEMPO FINAL DE LOS PODERES FACTICOS





Discurso del presidente Evo Morales en Cumbre CELAC-UE
"Para crear una confianza de dos continentes estamos en la obligación de terminar con el colonialismo interno y externo"


Discurso pronunciado por el Presidente de Bolivia, Evo Morales, en la sesión plenaria de la II Cumbre de la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe y la Unión Europea que clausuró poco después de mediodía del domingo en Santiago de Chile.


Este encuentro debería ser de cara a nuestros pueblos. El llamado retiro es como una estrategia de silencio. Mi pedido hermano Presidente de la República de Chile, quisiéramos después de mi intervención consígame una copia, porque yo tengo que rendir cuentas a mi pueblo, tengo que informar a mi pueblo de las distintas intervenciones porque no hacemos trabajo a espaldas o en secreto ante mi pueblo.
Transparente, sincero, sincero de nuestra realidad, de nuestros errores pero también de nuestros aciertos en bien de mi pueblo.
Muchos de los presidentes se expresaron sobre la confianza. Se construye confianza no sólo viendo el presente pero sí revisando el pasado y estos dos continentes, América y Europa, tenemos un pasado, no por culpa de ustedes, estimados presidentas y presidentes ni por culpa de esta generación de presidentes de América Latina y el Caribe.
Todavía hay que reparar daños de tantos años y tal vez con cierta autoridad puedo hablar porque el movimiento indígena de América Latina y el Caribe hemos sido víctimas de una invasión, durante los Estados o repúblicas coloniales Latinoamérica y el Caribe han sido receptores de migraciones y nunca jamás expulsaron, nuestros antepasados ni nosotros, a los migrantes europeos.
En los peores momentos que vivía Latinoamérica ha respetado las migraciones. Sin embargo, mis hermanos, mediante la Directiva de Retorno, siento que, esa migración, soporta una penalización. En tiempos de bonanza era la mano de obra barata.
En tiempos de crisis, penalización, expulsión como respuesta a la migración. Por tanto estamos en la obligación de revisar estos aspectos de carácter humano, social, pero también para crear una confianza de dos continentes estamos en la obligación de terminar con el colonialismo interno y externo. Digo interno y externo, pues en este nuevo milenio no es posible que Inglaterra todavía sea dueña de las Islas Malvinas, Chile tiene que devolver mar a Bolivia y, debo reconocer al Gobierno de Estados Unidos. Yo ayer pedía al Presidente de Panamá, la receta de cómo se recupera, cómo se acaba un tratado.
Tengo información que el año 1903 hubo un tratado entre Estados Unidos y Panamá, que Panamá entregó el Canal de Panamá en perpetuidad a Estados Unidos. Después de tantas gestiones Estados Unidos devuelve el Canal de Panamá a Panamá y cuando los derechos de los pueblos son violados no hay tratados ni convenios internacionales que resistan frente a los derechos de los pueblos Bolivia no olvida, no olvidará Bolivia, no calla ni callará hasta que retorne al Océano Pacífico con soberanía.
Y por eso mi pedido a todos ustedes, presidentas y presidentes, su participación en la solución pacífica. El tema del mar no es reivindicación, es un derecho del pueblo boliviano de retornar al Pacífico con soberanía y por eso es importante acabar el colonialismo interno y externo para el bien de nuestros pueblos y trabajar en complementariedad.
Quiero aprovechar esta oportunidad para decir que en corto tiempo hemos empezado a cambiar Bolivia, para cambiar Bolivia hemos empezado a liberarnos, económicamente y financieramente. Saludamos la cooperación de algunos países de Europa y Latinoamérica, me ayudó bastante para atender esas demandas históricas, especialmente de esos sectores abandonados, los más vilipendiados, como el movimiento indígena campesino originaria, inclusive en algunos tiempos condenados al exterminio de muchos países de Latinoamérica mis hermanos.
Mis antepasados se defendieron y por eso seguimos acá nuestra identidad, pero ¿qué me ayudo para empezar a atender las demandas de mi pueblo? Especialmente la nacionalización de los hidrocarburos. Hemos evitado el saqueo a nuestros recursos naturales, que era la lucha histórica de nuestros pueblos de nuestros antepasados. Un solo dato, el año 2005 antes de que sea Presidente, la renta petrolera, 300 millones de dólares, el año pasado 2012 llegó a más de de 4.000 millones de dólares, estamos hablando de una nación que tiene más de 10 millones de habitantes, para nosotros más de 4 mil millones de dólares de renta petrolera es un gran alivio, no es solución, por supuesto, pero aquí nos preguntamos ¿cuánto nos robaron?, ¿Cuánto nos saquearon?, ¿cuánto se llevaron?
Cuando nuestros recursos naturales estaban en manos de los privados de las transnacionales, las empresas que tienen responsabilidad y conciencia social, bienvenido, empresas que invierten como prestadores de servicio o empresas y no dueños de nuestros recursos naturales, bienvenido y está garantizada su presencia. Necesitamos inversión, por supuesto. Algunos datos importantes, la reducción de la pobreza moderada, más de un millón de habitantes que pasaron a la clase media, pobreza extrema 1,3 millones personas liberadas de la extrema pobreza, son resultados de 7 años de Gobierno.
Alguna deserción escolar de más del 6%, el año pasado llegamos a la deserción escolar del 1%. Datos muy alentadores. Además de eso, el tema de agua potable ya llegamos a cubrir la meta del milenio: al 2012 la meta del milenio era al 2015, gracias a la cooperación de algunos países de Europa, de la CAF, créditos para llegar a estos resultados.
Quiero comentarles algunos pasajes de tantos recuerdos que tengo para atender la demanda de los hermanos indígenas especialmente. En el municipio de San Joaquín, en el departamento de Beni, una pequeña comunidad alejada de la capital, del municipio, ahora hay luz, ahora hay teléfono móvil y de paso agua, y la viejita, la abuela decía, ¿Quién ahora va a disfrutar de estos beneficios presidente Evo?, y de estos yo puedo contarles muchos de estos temas, porque he entendido que la política no es para hacer plata, la política es servir a la vida, eso he aprendido.
Hace un momento alguien hablaba de la empresa, claro, todos tienen derecho a hacer su empresa, el que quiere hacer empresa, haga empresa, pero con su plata, pero con responsabilidad social, con conciencia social y ese empresario o esa empresaria estará garantizado su inversión, pero también cuando hablamos de la crisis financiera siento que aquí no nos preguntamos ¿cuál es el origen de la crisis financiera?, ¿Por qué la crisis financiera? Por supuesto tenemos muchas diferencias de continente a continente, de gobierno a gobierno, de país a país, somos diversos, no es que quiero vender el modelo boliviano, sino una pequeña experiencia pero con soluciones importantes.
En ese tema entendí que de verdad que la política, ser político, ser presidente o ser autoridad electa especialmente, como también autoridades designadas para que puedan prestar su servicio desde el Estado Plurinacional no es negocio ni beneficio, sino sacrificio, esfuerzo y más compromiso con su pueblo, eso entendí y por eso una de las políticas que enfrentamos en Bolivia que los servicios básicos son un derecho humano, por tanto no puede ser un negocio privado, eso también nos ayudó a resolver los problemas que se nos presentó en Bolivia.
Hay que plantear para construir confianza de continente a continente, de presidente a presidente, unos cinco o seis desafíos, aquí se habló de la lucha contra el narcotráfico.
El problema del narcotráfico es una responsabilidad global y compartida, no debemos resolver este problema por la vía de libre mercado del narco droga ni por la vía sólo de la guerra contra las drogas. Las políticas de lucha o guerra contra las drogas, imagínense han fracasado, desde la Convensión de 1961 hasta ahora. Qué resultados?: más droga, más droga y aquí quiero aprovechar esta oportunidad y expresar también mi reconocimiento a las NNUU su informe del año pasado sobre el ante año pasado, 2010 que ha habido una reducción neta de 12%o de cultivos de coca y una reducción de cultivo de coca sin muertos ni heridos.
Antes se erradicaba la coca, también se erradicaba a la persona, eso ha terminado y ¿por qué ha terminado eso?, porque hay participación social, control social y ahí quiero saludar el apoyo de la Unión Europea al control social, estos son los resultados queridos presidentes, presidentes de Europa y la participación sindical en el control de cultivo de coca.
No hay libre cultivo de coca, pero tampoco puede haber cero de plantaciones de coca, porque la hoja de coca representa la identidad de una cultura y de verdad, mi respeto, mi admiración a las federaciones productores de coca del departamento de La Paz, como también del Trópico de Cochabamba, su participación, quiero decirles, en algunos sindicatos, ese sindicato controla y hace erradicar la coca para que no haya nuevos cultivos de coca, pero además de eso una reducción o erradicación de cultivos de coca respetando el medio ambiente, no hay uso de herbicidas, se erradica la coca en los parques nacionales y de verdad todos somos iguales, tenemos problemas y algunos hermanos se meten a parques nacionales, reservas forestales cultivando coca, pero también quiero decirles una lucha contra el narcotráfico con dignidad y soberanía.
Antes, cuando teníamos bases militares de Estados Unidos, sólo muertos y heridos y la coca era cocaína para ellos.
Una lucha contra el narcotráfico sin DEA norteamericana, es decir sin los americanos ni armados y uniformados todo por la dignidad.
Yo he prestado el servicio militar obligatorio el año 1978 y las Fuerzas Armada me enseñaron, 'ningún extranjero uniformado, armado puede estar en Bolivia, salvo con el permiso del Congreso nacional' y como dirigente sindical revisé si había algún permiso congresal para la presencia militar norteamericana y las bases militares y no había, por eso también hemos empezado a dignificar nuestro pueblo.
Una verdadera lucha contra el narcotráfico pasa fundamentalmente acabando con el secreto bancario. Acaso los grandes narcotraficantes llevan su plata en maletas, en mochilas, tantos millones y millones de dólares, si quisiéramos todos controlar el secreto bancario, con seguridad, tremendamente podemos reducir el tema del narcotráfico y eso está en nuestra manos, yo no sé por qué alguna potencias, reconocemos algunos países desarrollados, a veces exageradamente desarrollados no pueden acabar con el secreto bancario sabiendo que por ahí circula la plata del narcotráfico.
A lo mejor, tal vez la plata del narcotráfico es la solución de la economía.
Otra responsabilidad, cómo reducir la demanda, la demanda de la droga, la demanda de la cocaína. Mi pueblo es son de la cultura de la cocaína, sí de la hoja de coca que hace bien a la salud humana. Está totalmente demostrado.
El segundo desafío, crisis financiera internacional, la crisis financiera no se resuelve recortando los beneficios sociales suspendiendo los derechos sociales, especialmente en mi país. Respeto, reconozco que somos diferentes entre algunos países, la reducción y el derecho de los pueblos sea una solución.
La crisis financiera no se resuelve con más plata para el capitalismo, una cosa es la propiedad privada, las empresas, saludamos, pero concentrar el capital en pocas manos de manera exagerada no es ninguna solución y eso no es experiencia en Bolivia, y tan importante había sido la democratización de la economía, esta renta petrolera que hablaba muchas veces se invierte en obras, sino en bonos y rentas para la niñez y para la vejez. Así hemos reducido nuestra pobreza.
Tercer desafío, economía verde, como un nuevo colonialismo. Con mucho respeto a los países desarrollados de Europa, quiero decirles y la crisis humanitaria también crisis ambiental. La economía verde no es la solución, la economía verde es la mercantilización de la naturaleza y los países desarrollados deben asumir la deuda climática y no nos vamos convertir en guarda bosques del primer mundo.
Es también obligación de que los países que más destrozaron el medio ambiente tienen la obligación de asumir su responsabilidad, y aquí tenemos mucho que debatir si queremos de verdad salvar a la vida y a la humanidad, quiero decirles hermanos presidentes y a todas las naciones. El planeta puede existir mejor sin el ser humano, pero el ser humano no puede vivir sin el planeta.
Por eso es nuestra obligación trabajar de manera conjunta salvando nuestras responsabilidades en bien de las futuras generaciones.
El cuarto desafío, detener la guerra para salvar a la humanidad, no es posible en tiempos, en nuevos tiempos, tiempo de Pachakuti pueda haber todavía intervención con cualquier pretexto, que terrorismo, que el narcotráfico, que la división, a veces algunas potencias intentan la división para justificar la intervención, eso también salvamos felizmente y gracias a la conciencia del pueblo boliviano.
En Bolivia también intentaron dividirnos, solo la conciencia del pueblo nos ha permitido salvar de ese intento de división.
Quinto desafío. Un nuevo modelo de liberación, integración, yo diría, no en base a la competitividad, perdón, que la competencia es como una actividad deportiva, una competencia hay un ganador de medalla de oro, medalla de plata, medalla de bronce, el que pierde no tiene nada ni medalla de barro.
Acá no estamos en competencia, sino estamos con la responsabilidad de salvar la vida, trabajar por la vida y la humanidad; no estamos en una competencia deportiva.
Y aquí tenemos una profunda diferencia, nuestro planteamiento en el tema de comercio, cómo garantizar políticas de comercio de complementariedad y solidaridad, si somos solidarios, si nos complementamos con seguridad vamos a resolver el problema que tenemos de América Latina, del Caribe también de Europa.
Queremos compartir con ustedes lo poco que tenemos, no las obras, como decía Fidel Castro en una reunión que tuve y aprendí bastante, 'Evo no hay que compartir las obras sino lo poco que tenemos y sé que algunos países de Europa como decían sus representantes todavía compartimos lo poco que tenemos, pese a la crisis'. Entiendo y saludo esos mensajes.
Finalmente el sexto desafío. Inversión con transferencia tecnológica, la mejor inversión es lo que ayuda a transformar a las dos partes, nuestros países requieren inversión, pero también conocimiento y tecnología, esto para garantizar seguridad alimentaria con soberanía.
Producción de medicamentos, en el tema de salud en Bolivia no hemos podido resolver porque hay una dependencia en tema de medicamentos a los monopolios, eso es del desarrollo interno, como Estado produzca medicamentos para no depender de ciertos monopolios.
Hermanas y hermanos presidentes, después de escuchar las distintas intervenciones quiero decirles para mí ha sido otra vez para aprender, para escuchar, pero también tengo la obligación de expresar la profunda diferencia que tenemos con algunos países, entiendo su preocupación, entiendo su solidaridad es importante integrarnos y para integrarnos hay que crear confianza y para crear confianza estamos en la obligación de acabar con ese colonialismo interno y externa para bien de nuestros pueblos.

viernes, 25 de enero de 2013

UNA PELÍCULA DE LUIS BUÑUEL

Este proceso de revocatoria, tiene tintes de negativismo y de absurdos absolutos. 
Falta el burro sobre el piano para que sea una pela de Buñuel. 
¿Es necesario convocar al concejo de una comuna para declarar persona no grata a la Alcaldesa, so pretexto de una especie de ofensa denunciada por un intercambio de ruindades entre Monster Mulder y el cachafaz de Beto "Papa Piraña" Ortiz? 
Ofensa que se basa en decir que aligerar el tránsito en la Av Abancay favorece a que las señoras y señoritas, o damas de San Juan de Lurigancho rumbo a sus empleos en La Molina.
Si el empleo es como Gerente de Planificación o como de lavandera es lo de menos, se trata de anunciar cómo se ha arreglado el tránsito de la Av Abancay lo que nos favorece a todos.
Yo mismo voy mensualmente a comprar cigarros de contrabando a Mesa Redonda y no me demoro como me demoraba antes cuando era un suplicio avanzar al ritmo de una lenta procesión de buses.
Pero ¿mencionar "lavar ropa" es motivo para declarar no grata a una persona cuya característica es de una honda preocupación social?.
Cuando usted hace confluir la manga de crotos, la cáfila de delincuentes, la murga de acusetes, poco varoniles por cierto, que se han sentado alrededor de una apuesta por el caos intencional de dejar una inmensa megalopolis como Lima sin gobierno, (ya que a río revuelto, ganancía de pescadores) que siga el descontrol, porque esta noche es mía, gritan desde su ambición, los esbirros de Alan García, maestro de ceremonias de estas rancias marchas fúnebres, solo puede lograr este tipo de movida tercermundista.
Ahora los izquierdistas son ellos? y nosotros somos de la DBA? ¿A quién quieren lornear?
¿Que reune a violadores,ladrones, desfalcadores, a la peor inmundicia de la política peruana?
El sí de unas damas que perdieron el honor de manera temprana, (porque el trabajo por humilde que sea no es pecado y dignifica) y en La Molina, sobran las lavadoras de amplio kilaje como para necesitar de otro distrito para tan domésticas labores que ni desmetrecen ni encumbran.
Error de interpretación. Que venga Freud a hacer su chamba. Y no estos empíricos interesados, en vendernos psicoanálisis silvestre.
Burgos, podría explicar por qué viaja tanto, qué lleva y qué trae, y para quién pinta las paredes de color de hincha del Boca.
La campaña arrecia, pero viniendo de estos lorchos, no es tormenta, no pasa nada, a ese equipo le falta moral.

miércoles, 23 de enero de 2013

LINCOLN (ESE DESCONOCIDO)






Lo que la película "Lincoln" no dice sobre Lincoln



La película Lincoln, producida y dirigida por uno de los directores más conocidos de EEUU, Steven Spielberg, ha reavivado un gran interés por la figura del presidente Lincoln, uno de los presidentes que, como el presidente Franklin D. Roosevelt, ha intervenido siempre en el ideario estadounidense con gran recuerdo popular. Se destaca tal figura política como la garante de la unidad de EEUU, tras derrotar a los confederados que aspiraban a la secesión de los Estados del Sur de aquel Estado federal. Es también una figura que resalta en la historia de EEUU por haber abolido la esclavitud, y haber dado la libertad y la ciudadanía a los descendientes de las poblaciones inmigrantes de origen africano, es decir, a la población negra, que en EEUU se conoce como la población afroamericana.
Lincoln fue también uno de los fundadores del Partido Republicano que en sus orígenes fue directamente opuesto al Partido Republicano actual, que está hoy altamente influenciado por un movimiento –el Tea Party- chauvinista, racista y sumamente reaccionario detrás del cual hay intereses económicos y financieros que quieren eliminar la influencia del gobierno federal en las vidas económicas, sociales y políticas del país. El Partido Republicano fundado por el presidente Lincoln era, por el contrario, un partido federalista, que consideró al gobierno federal como garante de los Derechos Humanos. Y entre ellos, la emancipación de los esclavos, tema central de la película Lincoln, fue al que Lincoln dio mayor hincapié. Terminar con la esclavitud significaba que el esclavo pasaba a ser trabajador, dueño de su propio trabajo.
Ahora bien, Lincoln, incluso antes de ser presidente, consideró otras conquistas sociales como parte también de los Derechos Humanos, y entre ellas, el derecho del mundo del trabajo a controlar, no sólo su trabajo, sino también el producto de su trabajo. El derecho de emancipación de los esclavos transformaba al esclavo en una persona libre asalariada, unida –según él- en lazos fraternales con los otros miembros de la clase trabajadora, independientemente del color de su piel. Sus demandas de que el esclavo dejara de serlo y de que el trabajador –tanto blanco como negro- fuera el dueño, no sólo de su trabajo, sino también del producto de su trabajo, eran igualmente revolucionarias. La emancipación de la esclavitud requería que la persona fuera la dueña de su trabajo. La emancipación de la clase trabajadora significaba que la clase trabajadora fuera la dueña del producto de su trabajo. Y Lincoln demandó los dos tipos de emancipación. El segundo tipo de emancipación, sin embargo, ni siquiera se cita en la película Lincoln. En realidad, la ignora. Y utilizo la expresión “ignora” en lugar de “oculta”, porque es del todo posible que los autores de la película o del libro sobre el que se basa ni siquiera conozcan la historia real de Lincoln. La Guerra Fría en el mundo cultural e incluso académico de EEUU (que continúa existiendo) y el enorme dominio de lo que en allí se llama la Corporate Class (la clase de los propietarios y gestores del gran capital) sobre la vida, no sólo económica, sino también cívica y cultural, explica que la historia formal de EEUU que se enseña en las escuelas y en las universidades sea muy sesgada, purificada de cualquier contaminación ideológica procedente del movimiento obrero, sea socialismo, comunismo o anarquismo. La gran mayoría de estudiantes estadounidenses, incluso de las universidades más prestigiosas y conocidas, no saben que la fiesta del 1º de Mayo, celebrada mundialmente como el Día Internacional del Trabajo, es una fiesta en homenaje a los sindicalistas estadounidenses que murieron en defensa de trabajar ocho horas al día (en lugar de doce), victoria que inició tal reivindicación exitosa en la mayoría de países del mundo. En EEUU, tal día, el 1º de Mayo, además de no ser festivo, es el día de la Ley y el Orden -Law and Order Day- (ver el libro People’s History of the U.S., de Howard Zinn). La historia real de EEUU es muy distinta a la historia formal promovida por las estructuras de poder estadounidenses.
Las ignoradas y/o ocultadas simpatías de Lincoln
Lincoln, ya cuando era miembro de la Cámara Legislativa de su Estado de Illinois, simpatizó claramente con las demandas socialistas del movimiento obrero, no sólo de EEUU, sino también mundial. En realidad, Lincoln, tal como indiqué al principio del artículo, consideraba como un Derecho Humano, el derecho del mundo del trabajo a controlar el producto de su trabajo, postura claramente revolucionaria en aquel periodo (y que continúa siéndolo hoy), y que ni la película ni la cultura dominante en EEUU recuerda o conoce, convenientemente olvidada en los aparatos ideológicos del establishment estadounidense controlados por la Corporate Class. En realidad, Lincoln consideró que la esclavitud era el dominio máximo del capital sobre el mundo del trabajo y su oposición a las estructuras de poder de los Estados sureños se debía precisamente a que percibía estas estructuras como sustentadoras de un régimen económico basado en la explotación absoluta del mundo del trabajo. De ahí que viera la abolición de la esclavitud como la liberación no sólo de la población negra sino de todo el mundo del trabajo, beneficiando también a la clase trabajadora blanca, cuyo racismo él veía que iba en contra de sus propios intereses. Lincoln también indicó que “el mundo del trabajo antecede al capital. El capital es el fruto del trabajo, y no hubiera existido sin el mundo del trabajo, que lo creó. El mundo del trabajo es superior al mundo del capital y merece la mayor consideración (…) En la situación actual el capital tiene todo el poder y hay que revertir este desequilibrio”. Lectores de los escritos de Karl Marx, contemporáneo de Abraham Lincoln, recordarán que algunas de estas frases eran muy semejantes a las utilizadas por tal analista del capitalismo en su análisis de la relación capital/trabajo bajo tal sistema económico.
Le sorprenderá a gran número de lectores saber que los escritos de Karl Marx influenciaron a Abraham Lincoln, tal como documenta en gran detalle John Nichols en su excelente artículo  “Reading Karl Marx with Abraham Lincoln Utopian socialists, German communists and other republicans” publicado en Political Affairs (27/11/12), y del cual extraigo las citas así como la mayoría de datos publicados en este artículo. Los escritos de Karl Marx eran conocidos entre los grupos de intelectuales que estaban profundamente insatisfechos con la situación política y económica de EEUU, como era el caso de Lincoln. Karl Marx escribía regularmente en The New York Tribune, el rotativo intelectual más influente en Estados Unidos en aquel periodo. Su director Horace Greeley se consideraba un socialista y un gran admirador de Karl Marx, al cual invitó a ser columnista de tal diario. En las columnas de su diario incluyó gran número de activistas alemanes que habían huido de las persecuciones ocurridas en la Alemania de aquel tiempo, una Alemania altamente agitada, con un naciente movimiento obrero que cuestionaba el orden económico existente. Algunos de estos inmigrantes alemanes (conocidos en el EEUU de aquel momento como los “Republicanos Rojos”) lucharon más tarde con las tropas federales en la Guerra Civil, dirigidos por el presidente Lincoln.
Greeley y Lincoln eran amigos. En realidad Greeley y su diario apoyaron desde el principio la carrera política de Lincoln, siendo Greeley el que le aconsejó a que se presentara a la presidencia del país. Y toda la evidencia apunta que Lincoln era un ferviente lector del The New York Tribune. En su campaña electoral para la presidencia de EEUU invitó a varios “republicanos rojos” a integrarse en su equipo. En realidad, ya antes, como congresista, representante de la ciudadanía de Springfield en el Estado de Illinois, apoyó frecuentemente los movimientos revolucionarios que estaban ocurriendo en Europa, y muy en especial en Hungría, firmando documentos en apoyo de tales movimientos.
Lincoln, gran amigo del mundo del trabajo estadounidense e internacional.
Su conocimiento de las tradiciones revolucionarias existentes en aquel periodo no era casual sino que era fruto de sus simpatías con el movimiento obrero internacional y sus instituciones. Animó a los trabajadores de EEUU a organizar y establecer sindicatos y continuó haciéndolo cuando fue presidente. Y varios sindicatos le nombraron miembro honorario. En su respuesta a los sindicatos de Nueva York subrayó “vosotros habéis entendido mejor que nadie que la lucha para terminar con la esclavitud es la lucha para liberar al mundo del trabajo, es decir, a liberar a todos los trabajadores. La liberación de los esclavos en el Sur es parte de la misma lucha por la liberación de los trabajadores en el Norte”. Y durante la campaña electoral, el presidente Lincoln promovió la postura en contra de la esclavitud indicando explícitamente que la liberación de los esclavos les permitiría a los trabajadores exigir los salarios que les permitirían vivir decentemente y con dignidad, ayudando con ello a aumentar los salarios de todos los trabajadores, tanto negros como blancos.
Marx, y también Engels, escribieron con entusiasmo sobre la campaña electoral de Lincoln, en un momento en que ambos estaban preparando la Primera Internacional del Movimiento Obrero. En un momento de las sesiones, Marx y Engels propusieron a la Internacional que enviara una carta al presidente Lincoln felicitándolo por su actitud y postura. En su carta, la Primera Internacional felicitaba al pueblo de EEUU y a su presidente por, al terminar con la esclavitud, haber favorecido la liberación de toda la clase trabajadora, no solo estadounidense, sino también la mundial.
El presidente Lincoln respondió, agradeciendo la nota y respondiendo que valoraba el apoyo de los trabajadores del mundo a sus políticas, en un tono cordial, que, por cierto, creó gran alarma entre los establishments económicos, financieros y políticos a ambos lados del Atlántico. Estaba claro, a nivel internacional que, como señaló más tarde el dirigente socialista estadounidense Eugene Victor Debs, en su propia campaña electoral, “Lincoln había sido un revolucionario y que por paradójico que pudiera parecer, el Partido Republicando había tenido en su orígenes una tonalidad roja”.
La revolución democrática que Lincoln inició y que nunca se desarrolló.
Ni que decir tiene que ninguno de estos datos aparece en la película Lincoln, ni son ampliamente conocidos en EEUU. Pero, como bien señalan John Nichols y Robin Blackburn (otro autor que ha escrito extensamente sobre Lincoln y Marx), para entender Lincoln hay que entender el periodo y el contexto en los que él vivió. Lincoln no era un marxista (término sobreutilizado en la literatura historiográfica y que el propio Marx denunció) y no era su intento eliminar el capitalismo, sino corregir el enorme desequilibrio existente en él, entre el capital y el trabajo. Pero, no hay duda de que fue altamente influenciado por Marx y otros pensadores socialistas, con los cuales compartió sus deseos inmediatos, claramente simpatizando con ellos, llevando su postura a altos niveles de radicalismo en su compromiso democrático. Es una tergiversación histórica ignorar tales hechos, como hace la película Lincoln.
No hay duda de que Lincoln fue una personalidad compleja con muchos claroscuros. Pero las simpatías están escritas y bien definidas en sus discursos. Es más, los intensos debates que ocurrían en las izquierdas europeas se reproducían también en los círculos progresistas de EEUU. En realidad, la mayor influencia sobre Lincoln fue la de los socialistas utópicos alemanes, muchos de los cuales se refugiaron en Illinois huyendo de la represión europea.
El comunalismo que caracterizó a tales socialistas influenció la concepción democrática de Lincoln, interpretando democracia como la gobernanza de las instituciones políticas por parte del pueblo, en el cual las clases populares eran la mayoría. Su famoso dicho (que se ha convertido en el espléndido eslogan democrático más conocido en el mundo –Democracy for the people, of the people and by the people- claramente señala la imposibilidad de tener una democracia del pueblo y para el pueblo sin que sea realizada y llevada a cabo por el mismo pueblo. De ahí que viera la liberación de los esclavos y del mundo del trabajo como elementos esenciales de tal democratización. Su concepto de igualdad llevaba inevitablemente un conflicto con el dominio de tales instituciones políticas por el capital. Y la realidad existente hoy en EEUU y que detallo en mi artículo “Lo que no se ha dicho en los medios sobre las elecciones en EEUU” (Público, 13.11.12)es una prueba de ello. Hoy la Corporate Class controla las instituciones políticas de aquel país.
Últimas observaciones y un ruego
Repito que ninguna de estas realidades aparece en la película. Spielberg no es, después de todo, Pontecorvo, y el clima intelectual estadounidense todavía está estancado en la Guerra Fría que le empobrece intelectualmente. “Socialismo” continúa siendo una palabra mal vista en los círculos del establishment cultural de aquel país. Y en la tierra de Lincoln, aquel proyecto democrático que él soñó nunca se realizó debido a la enorme influencia del poder del capital sobre las instituciones democráticas, influencia que ha disminuido enormemente la expresión democrática en aquel país. Y la paradoja hiriente de la historia es que el Partido Republicano se haya convertido en el instrumento político más agresivo hoy existente al servicio del capital.
Por cierto, agradecería que todas las personas que encuentren este artículo interesante lo distribuyan ampliamente, incluyendo en su distribución a los críticos de cine, que en su promoción de la película, seguro que no dirán nada del otro Lincoln desconocido en su propio país (y en muchos otros, incluyendo España). A uno de los fundadores del movimiento revolucionario democrático ni siquiera se le reconoce como tal. Su emancipación de los esclavos es una gran victoria que hay que celebrar. Pero Lincoln fue incluso  más allá. Y de esto ni se habla.

LA PALABRA ESTERIL





La “fuerza ineficaz” de la comunicación



Uno no deja de asombrarse de que, a pesar del inmenso caudal de informaciones y conversaciones que critican el estado de cosas, no haya ninguna transformación significativa. Se destapan a diario casos infames de corrupción. Se exige más transparencia como si fuera una fórmula mágica para reparar la maltrecha democracia. En las conversaciones cotidianas; en los foros de Internet; en las listas de correo, whatsapptwitter, redes sociales resultaría una tarea infinita calcular la cantidad de comentarios vertidos sobre asuntos políticos, sociales, económicos. Estas conversaciones eslabonadas se nutren a su vez de las innumerables voces que desde los medios de comunicación también contribuyen a la saturación de comunicaciones, en este caso, masivas. Contaminación de palabras allá por donde caminemos. 

Es un deber comunicar, hacerse visible. Mostrarnos aunque la manifestación revista -o quizás ésta sea la mejor manera hoy en día- un modo obsceno. Incluso en el ámbito que me es más cercano, el universitario, cada cual se somete al dictado de la lógica comunicativa. Todos hemos de devenir autores, escribir y publicar por el mero hecho de figurar, de acumular hueras líneas al expediente sin que importe la calidad o alcance de lo que se redacte. Si no comunicas, si no exhibes tus pensamientos, aunque no hayan alcanzado la madurez suficiente y todavía se hallen en germen, ni trabajas ni existes académicamente. Un total sinsentido. Plotino no escribió una palabra hasta los 49 años. Sócrates ni una palabra en toda su vida. De Jesús, dicen que sólo escribió unas palabras desconocidas en la arena. Y a todos, universitarios y ciudadanos, casi se nos exige como un imperativo que comuniquemos, que participemos en la confusión colectiva, en el caos de informaciones que castran, al mismo tiempo, la capacidad práctica. ¿Quiénes nos creemos? Presunción sin límites, vanitas vanitatis. Participar en el diálogo no significa, en absoluta, dotarnos del destino que nos queremos dar. Son palabras que no fertilizan nuestra vida práctica.

En la era de la comunicación, la persona ha de convertirse en spot de sí mismo, en expositor de un discurso que parece no desencadenar transformación alguna. Somos algo así como mercancías prostituidas en el escenario de la visibilidad. En lo colectivo, otro tanto de lo mismo. Una manifestación mide su éxito por la cobertura informativa, por el número de citas en los medios, en las asambleas, juntas de partidos, sesiones del Congreso. Pero eso es sólo visibilidad, nunca transformaciones del estado presente. Lejos queda ya el poder performativo de las palabras, más propio de las culturas ágrafas, orales. Una palabra representaba, significaba un hecho. Lo provocaba, como en Abracadabra. Pensar, imaginar un comportamiento reprobable era equiparable, en términos factuales, a haberlo cometido. Hoy, las palabras se las lleva el viento, como vulgarmente se dice. Protestas de cientos de miles de ciudadanos no tienen mayor traducción práctica que una lluvia de declaraciones. Ni siquiera los suicidios por desahucios y la desgraciada situación de millones de españoles, que es experimentada a diario y denunciada en numerosos canales de información, desembocan en cambios estructurales. Los de arriba siguen arriba -más arriba- y los de abajo más abajo. Desgraciadamente, hay una distancia abismal entre lo que se dice, lo que se escribe, y lo que se es. El juego embaucador de la política, de la economía capitalista, neoliberal se basa a grandes rasgos en esta dualidad. Hay palabras fetiche que encantan, paralizan e hipnotizan a la ciudadanía: progreso, crecimiento, competitividad, eficacia, sacrificio, justicia, democracia, igualdad... Son promesas de felicidad que inhiben la actuación. Quienes son absolutamente refractarios a la transformación de nuestro modelo civilizatorio remiten siempre, como solución a los problemas actuales, al diálogo, a la comunicación. Pero el diálogo es infinito. ¿Y si el exceso de comunicación ni permite el consenso ni sienta las bases para una acción práctica efectiva? ¿De qué sirve debatir ad infinitum sobre la defenestración de lo público y el incremento de las polarizaciones entre ricos y pobres si no se actúa en consecuencia? Es aburrido escuchar siempre los mismos comentarios, los mismos relatos de tropelías narrados e interpretados por los periodistas que hacen de un oficio hoy estéril su modo de vida. Cambian los nombres, las fechas, las entidades, pero lo que no se modifica en absoluto son las relaciones de poder. Luego, ¿para qué seguir comunicando? Sería más preferible que los medios, sin excepción, callasen de golpe. Que callasen los universitarios y los ciudadanos y, por un tiempo, nos dedicásemos a actuar desde nuestro lugar en el mundo. Sin grandes pretensiones. Cada uno desde lo que pueda aportar, aunque sea una simple pero esperanzadora disposición a la compasión, a la solidaridad y a la cooperación con los demás. Como la actriz teatral que elige no proferir palabra en Persona (Ingmar Bergman, 1966): dejar a un lado la representación, la pantomima y volver a encarar en su crueldad el encuentro con nosotros mismos y con los otros, con nuestras miserias y riquezas. En este film, la aparente incomunicación propicia la apertura al reconocimiento del otro como ser singular, en sus motivos, miedos y anhelos. Y desde esta mirada de frente a lo que somos, transformar el odio en amor, la competitividad en colaboración, la riqueza de unos pocos en la riqueza de todos. Dejemos las trivialidades de medios de comunicación, de exposiciones obscenas de nuestra imagen como espectáculo en el teatro de variétés que son en muchas ocasiones las redes sociales.

Quizás de esta forma dejaríamos de asumir, resignados, el destino determinista al que parecemos abocados. Estamos distraídos por la comunicación. Alienados por ella. Aniquilados moralmente. Este ensayo podría ser también una distracción, lo admito. Deje de leer de inmediato el lector y tome las riendas de su propia vida, alejado de las retóricas que todos utilizamos para expresar nuestros pareceres. No nos dejemos llevar por el juego vano de las palabras que chocan unas contra otras. De las conversaciones infinitas que complacen a las clases dominantes, a los privilegiados de este sistema infame y cínico: mientras debatimos sobre las preguntas que formulan los edecanes de los poderes, ellos perpetúan la injusticia y la rapiña. Sostenía Johann Fichte en El destino del hombre que estamos ahí para actuar, y que la acción, y nada más que nuestra acción determina nuestro valor. Soy cobarde porque con arreglo a lo que sé, no hago. Como solía decir Rudyard Kipling, el elefante sigue preso porque ha olvidado su propia fuerza. ¿También la hemos olvidado nosotros? El torbellino de palabras, las tempestades discursivas nos hacen olvidar nuestra fuerza pa
ra propiciar cambios. Apago la pantalla, dejo de escuchar Kind of blue y me aventuro a la calle. 

LIBERTAD DE EMPRESA Y NO DE PRENSA

La crisis de ‘El País’ y el problema democrático de los medios


“El País” fue hasta no hace muchos años un referente en el periodismo mundial y un buen síntoma en relación a la salud de la democracia en España. Nacido en la Transición, fue el más claro exponente del importante papel (nunca mejor dicho, porque hablamos sobre todo de periódicos y revistas) que jugaron los medios de comunicación en favor de las libertades durante los últimos años del franquismo y los primeros de la democracia. Por eso la crisis de “El País” y de la empresa que lo sustenta, Prisa, es también la del sistema democrático en España, que adolece ahora de los contrapoderes mediáticos imprescindibles en una sociedad libre. La pérdida de independencia, en relación a los poderes económico y político, y también de calidad, parece una evidencia en las empresas periodísticas en España durante los últimos años, un proceso en el que han ido acumulando descrédito y deudas en una proporción muy similar. El caso de Prisa, por la gran importancia de esta empresa multinacional, es el más significativo. Pascual Serrano, un valiente periodista que se ha especializado en sus artículos y en sus libros en la disección de la propiedad y los negocios de las empresas mediáticas españolas, firma un artículo sobre la crisis de Prisa en el número 23 de ATLÁNTICA XXII, que apareció en el último mes de noviembre. Lo reproducimos a continuación.

Prisa, la caída del imperio

Pascual Serrano / Periodista
Cuando en marzo de 2009 publiqué un reportaje en Le Monde Diplomatique con el antetítulo “El Grupo Prisa se tambalea”, los directivos del diario El País se negaron a aceptar la publicidad que todos los meses contrataba la revista en el suplemento Babelia anunciando sus contenidos. Ahora, en octubre de 2012, el director del diario, Javier Moreno, ha afirmado ante los trabajadores que “el Grupo Prisa está arruinado”. En realidad tanto la primera decisión como la segunda afirmación, aunque contradictorias, son coherentes con el estilo de Prisa: presentar la realidad según sus intereses. En 2009 necesitaba inversores para tapar la deuda millonaria que tenía con los bancos y no aceptaba que nadie difundiera su desastrosa situación económica. En otoño de 2012 debe justificar el despido de un tercio de su plantilla y le interesa decir que el grupo está arruinado. Ese comportamiento, intentar presentar la realidad conforme a tus intereses, es muy común y humano. Pero, cuando es el estilo constante de quien se presenta como el primer grupo de información y comunicación hispano en el mundo, nos podemos hacer idea de la falta de escrúpulos de quienes dicen estar al servicio de la verdad y la libertad de expresión.
La desesperada situación económica del Grupo Prisa es una constante informativa durante los últimos años, el reciente capítulo es el anuncio de un ERE que supone 128 despidos bajo las peores condiciones económicas que permite la ley, 21 prejubilaciones y una disminución del 15% del sueldo para el resto de una plantilla que ahora es de 464 trabajadores. Todo ello con la indignación que despierta en los trabajadores que el consejero delegado, Juan Luis Cebrián, se embolse en torno a 13 millones de euros en 2011, una cantidad que viene a ser todo lo que ingresa el diario por publicidad en dos meses o lo que costaría contratar a 400 nuevos redactores.
El País ha sufrido una pérdida del 25% de su difusión desde 2008: de 459.000 a 343.000 ejemplares de media. Y sigue bajando. Al resto de diarios del grupo no le ha ido mejor, el deportivo As ha caído un 23% y el económico Cinco Días casi un 30%. Han perdido un 43,4% de su negocio en los últimos cinco años -en la media de la prensa española- y la publicidad se ha reducido a la mitad.
Historia: de Polanco a los bancos
Nacido en 1972, Promotora de Informaciones S.A. (Prisa) fue el primer grupo de medios de comunicación en los mercados de habla española y portuguesa. Está presente en 22 países, principalmente en América Latina, Brasil, Portugal y Estados Unidos. Para hacernos una idea de su envergadura diremos que en prensa cuenta con los tres diarios ya citados; y participa en más de 30 cabeceras de revistas en el mercado español. Entre sus editoriales de libros, destacan Santillana en educación y Alfaguara en literatura. Es el accionista mayoritario de Unión Radio, el mayor grupo radiofónico de habla española con más de 1.250 emisoras entre propias y asociadas distribuidas por España, Estados Unidos, México, Colombia, Costa Rica, Panamá, Argentina y Chile. Prisa es el accionista mayoritario de la plataforma por satélite Digital + y minoritario de Cuatro. En cuanto a cine tiene la productora Sogecine y la comercializadora Sogepaq. También opera en la promoción y producción de eventos musicales, en el seguimiento de carreras artísticas, así como en derechos editoriales musicales. Posee cuatro empresas de publicidad y marketing y el 40 % de las acciones de la imprenta con la que trabajan. En Francia es dueña del 15,01% de Le Monde y, aunque Sarkozy les apoyó para aumentar su participación, los redactores lo impidieron.
El País - Intervención policial

Policías protegiendo la sede de “El País” durante la última huelga en
el periódico, que no evitó decenas de despidos.
    Hasta que entró en crisis, el accionista de control de Prisa era el Grupo Timón, fundado en 1972 por Jesús Polanco (fallecido en julio de 2007).Tras una enloquecida expansión empresarial en la península ibérica, América Latina y Estados Unidos, Prisa inicia el año 2009 en una situación económica desesperante[4]. El año anterior el valor en Bolsa de sus acciones se desplomó en torno a un 80%. El principal problema de Prisa entonces era una deuda de alrededor de 5.000 millones de euros, que debía ir renegociando periódicamente con el grupo de bancos acreedores. Prisa y su proyecto de televisión de pago comenzaron su declive en su enfrentamiento con el Gobierno de José María Aznar, la “guerra del fútbol” y la de las plataformas digitales. El desarrollo de Internet, las nuevas licencias de Televisión Digital Terrestre (TDT) de pago y el fin del privilegio para los derechos de la emisión del fútbol por imperativo de la Comisión Nacional de la Competencia despojó a Digital + de su principal razón de existencia. Pero, sin duda, fue la OPA sobre Sogecable (la empresa con la que opera Digital +) para lograr el 100% de las acciones lo que dejó noqueadas las cuentas del grupo. Las ventas de propiedades comenzaron en 2007 deshaciéndose de algunos periódicos regionales. En mayo de 2008 Prisa tuvo que dejar su casa en propiedad e irse a vivir de alquiler. Seis meses después cerraba Localia, una red de 80 emisoras locales de televisión que funcionaba desde el año 2000, y dejaba sin trabajo a 300 profesionales. En enero de 2009, anunciaba la venta de sus propiedades en televisión y prensa en Bolivia. Sin embargo, toda esa entrada de dinero no era suficiente. Para lograr calmar al consorcio de bancos acreedores, el grupo debe iniciar un proceso urgente de desinversiones. Durante 2009 se suceden las ventas en Prisa a grupos extranjeros. Por ejemplo, el 4,5% de sus acciones a Talos, filial financiera de la sociedad estadounidense InStore Broadcasting Network, LLC (IBN), y la venta del 25% de Santillana al fondo de capital privado DLJ South American Partners, participado por Credit Suisse. En noviembre de 2009 Telefónica adquiere el 21% del negocio de televisión de pago de Sogecable.
  En diciembre se anuncia la fusión de Telecinco (Mediaset) y Cuatro (Prisa) en una empresa común. Creaban un holding para gestionar las dos cadenas, si bien el grupo italiano controlará el 81,7% de la empresa resultante, lo que sugiere más una absorción de Cuatro por los italianos. Prisa solo controlaría el 18% de la empresa. Los dueños de Telecinco adquieren además el 22% de Digital+.
En marzo de 2010 se confirma la gran venta, un acuerdo con la estadounidense Liberty Acquisition Holdings. Como resultado, la familia Polanco deja de ser el accionista de referencia de Prisa, para ser controlada por el grupo estadounidense. Fundada por Nicolas Berggruen y Martin E. Franklin, Liberty es una compañía que cotiza en el mercado norteamericano, se trata de una sociedad instrumental clasificada como Special Purpose Adquisition Company (SPAC). Su traducción sería Empresa con una Intención Especial de Compra. Para entenderlo mejor, Liberty es solo un mediador a través del cual la banca se queda con Prisa.
El acuerdo con Liberty supone que el fondo americano se hará definitivamente con el 57,7% del capital de Prisa. Liberty logró un compromiso de otros inversores para inyectar un mínimo de 500 millones de dólares en su capital. Se trata de los peces gordos de la banca española y mundial. Ahí se encuentra el banco británico HSBC, el Santander y los fondos Centaurus, Tyrus y Pentwater Growth, quienes negociaron con Liberty la compra de diversos paquetes de acciones de nueva emisión. El resultado es una empresa despedazada y repartida entre bancos y fondos de inversión estadounidenses, banca suiza,grupos de comunicación italianos (Mediaset), y empresa de telecomunicaciones (Telefónica).
La grave situación económica de Prisa ha tenido su reflejo en una alta conflictividad laboral. En 2008 El País abordó una profunda reestructuración que supuso su división en tres empresas (contenidos, impresión y servicios), además de la externalización del departamento comercial. Todo ello con el objetivo de debilitar al colectivo laboral y hacerle perder derechos y garantías laborales.  Otro elemento de conflicto fue el contrato firmado en enero de 2010 con Indra, una empresa tecnológica que, entre otras actividades, da soporte electrónico a los cazas estadounidenses F-18 y a los misiles que fabrica MBDA, la segunda compañía de misiles más grande del mundo. Se estableció que Prisa externalizaba a los 300 trabajadores de su departamento de informática, que dejaban de pertenecer a la  plantilla de la empresa de comunicación para estar en la nómina de esta compañía de Tecnologías de la Información y desplazarse a la sede de Indra en la localidad madrileña de Alcobendas. Finalmente, la entrada de los inversores estadounidenses mediante un acuerdo comercial tan complejo también creó la alarma en los profesionales. Todos esos temores se han confirmado.
Capitalismo de casino
Las conclusiones que se pueden sacar de la grave situación a la que se enfrenta el mayor grupo de comunicación español son muchas y variadas. Uno de los errores de Prisa podría haber sido buscar a toda costa un fuerte crecimiento que le garantizase ser un agente de poder político en España y América Latina, algo que sin duda logró, pero a costa de perder solidez empresarial. Ahora, sin muchos de los favoritismos que logró en España bajo el Gobierno de Felipe González -en especial los derechos exclusivos de emisión de los partidos de fútbol y el casi monopolio de la televisión de pago- y con una línea editorial en América Latina de agresividad contra los Gobiernos progresistas que ha superado a los medios tradicionalmente de derechas, su futuro se encuentra más en peligro que nunca. Los directivos del Grupo Prisa pretendieron algo más que crear un gran grupo empresarial de comunicación, quisieron -y necesitaban para continuar sus negocios- gobernar en muchos lugares y ámbitos sin presentarse a las elecciones y ahí es donde han fracasado. Sus cuentas de resultados terminaron dependiendo demasiado de unos poderes políticos a los que no se pudieron imponer. El emporio necesitaba para seguir avanzando concesiones de radio y televisión, exclusividades millonarias para la emisión de fútbol, contratos editoriales privilegiados… Al final no fueron tan poderosos para garantizarse todo ello.
El periodista Pere Rusiñol ha explicado en eldiario.es el desenlace de Prisa en términos empresariales. El grupo se incorporó al ‘capitalismo de casino’ que buscaba pelotazos sin relación con su negocio original; se apuntaron al crédito barato con decisiones tomadas por un reducido grupo de directivos que pensaban solo en el corto plazo y en su propia retribución, a costa de los intereses generales de la compañía, de sus accionistas y de sus trabajadores. Finalmente, cuando la burbuja pinchó, los bancos se hicieron con el control de la empresa, los ejecutivos se aseguraron retiros dorados y los trabajadores pagaron la fiesta con su despido.
La llegada de los americanos resolvió los bolsillos de los de siempre. El asesor jurídico Matías Cortés (miembro del Consejo de Administración), que llevaba contabilizados hace dos años 22 millones de euros en honorarios para su bufete. Juan Luis Cebrián, que se blinda con un salario multimillonario a pesar de ser el responsable de la ruina. Los directivos de Liberty, que facturan una suculenta comisión por conseguir inversores y se aseguraron una retribución del 7% de sus acciones durante tres años, mientras que los accionistas de Prisa de toda la vida hace más de un lustro que no perciben dividendo y sus viejas acciones valen apenas el 2% del valor que tenían cuando empezaron a cotizar.
Prisa ahora es de los bancos y sigue debiendo 3.500 millones de euros. El grupo que durante años ha estado intentado dar lecciones a Gobiernos progresistas latinoamericanos, partidos de izquierda europeos, sindicatos e intelectuales sobre cómo gestionar la política y la economía está probando su medicina. Le acompañan en su hundimiento los políticos y partidos que convirtieron sus lecciones en sagradas verdades. El problema es que Prisa arrastra trabajadores. Y políticos y partidos, a ciudadanos y países enteros.

miércoles, 16 de enero de 2013

CHAVEZ ( Y LA HIPOCRESÍA DE LA DERECHA)




Los ateos rezan por Chávez

Iohannes Maurus


 "Le Prince étant défini uniquement, exclusivement, par la fonction qu'il doit accomplir, c'est à dire par le vide historique qu'il doit remplir, est une forme vide, un pur possible-impossible aléatoire"
Louis Althusser, Machiavel et nous
("Puesto que el Príncipe se define únicamente, exclusivamente por la función que debe cumplir, es una forma vacía, un puro posible-imposible aleatorio"
  Louis Althusser, Maquiavelo y nosotros)

Tuve ocasión ayer de participar en un acto ciertamente emotivo. Se trataba de una reunión convocada por la embajada de la República Bolivariana de Venezuela en solidaridad con el presidente Hugo Chávez que no pudo jurar su cargo de presidente reelecto debido a su estado de salud. La solidaridad con la persona del presidente se hacía extensiva al conjunto del proceso revolucionario bolivariano. El público estaba compuesto de miembros de la comunidad latinoamericana en Bruselas y de otras personas que apoyamos el proceso bolivariano y, en general, la ola transformadora que está cambiando radicalmente una buena parte de América Latina. Los asistentes, incluidos los miembros del cuerpo diplomático del Alba, eran todos gente sencilla, politizada, preocupada. Aparecían en una pantalla, en directo, las imágenes de la inmensa manifestación de Caracas donde la población, en ausencia de Hugo Chávez, tomó ella misma posesión del cargo de presidente. Una escena emocionante: frente a una "oposición" que lanzaba fuegos artificiales hace unas semanas cuando creyó muerto al presidente y que aún hoy cuenta más con el cáncer que con su propio potencial electoral para poner fin al proceso bolivariano, una marea variopinta, pero también muy roja, de gente de todos los tipos y edades rodeaba el palacio de Miraflores para defender la democracia, su democracia. Frente al golpismo, frente a la muerte. Hoy, hasta los ateos rezamos por Chávez a ese Dios Inexistente que nosotros sabemos.

Es mucho lo que está en juego en torno a la difícil coyuntura marcada por el estado de salud de Chávez. La oposición intenta aprovechar este momento para desestablizar el país, generando entre otras cosas, desabastecimiento alimentario, caos e incertidumbre. De momento, su táctica no parece funcionar. Por el contrario, una inmensa mayoría de la población, mayor aún que la que lo reeligió, desea, según las encuestas, que el presidente Chávez vuelva a su cargo y que continúe el proceso que con él se iniciara. Chávez no es solo un presidente de la República, es otra cosa: el símbolo vivo de un cambio social que ha impulsado a la existencia política y social a millones de venezolanos que antes "no existían" y carecían de cualquier tipo de derecho. Venezuela es hoy un país donde las políticas sociales del gobierno bolivariano han reducido enormemente la pobreza, donde se garantiza el acceso a la enseñanza gratuita para todos y no sólo en el nivel primario y secundario, sino en el universitario. Sobre 27 millones de venezolanos había 300.000 universitarios antes de la revolución; hoy son más de dos millones. Lo mismo puede afirmarse de la sanidad y de la cultura. Uno de los objetivos del gobierno de Venezuela es que 2 millones de niños accedan a la alfabetización musical, esto es que sepan música y sepan tocar un instrumento, que les proporciona gratuitamente el Estado. Teatros y salas de concierto ya no son patrimonio exclusivo de la oligarquía. El cambio social es tangible en cuanto a desarrollo de los servicios públicos y reparto de la riqueza, también en términos de politización y protagonismo de la población. Es esa la mayor fuerza de Chávez y la base de la legitimidad del proceso. Como dicen los venezolanos "Chávez nos dio Patria", en otros términos, los hizo ser miembros efectivos de una comunidad política y tener acceso a los comunes de un país cuya gran riqueza era antes sólo para unos pocos.

No se pueden discutir estos logros, pero el propio problema creado por la enfermedad de Chávez apunta a una característica del proceso.que puede ser a la vez su  mayor fuerza y su máxima debilidad. Se trata efectivamente de la relación estrechísima del proceso con la persona de Chávez que se expresa en consignas del tipo "Chávez es el pueblo", "Chávez, corazón del pueblo" o "Chávez somos todos". Al margen de la relación de afecto que puedan sentir amplios sectores de la población venezolana por el dirigente de la revolución bolivariana, es inevitable enmarcar esa relación imaginaria en la tradición política de la soberanía. En esta tradición cuyo pensador clásico es Thomas Hobbes, el soberano es quien unifica al pueblo. Lo unifica en la medida en que lo representa y lo representa en cuanto los individuos que componen la multitud que se hace pueblo renuncian mediante un contrato a todo derecho propio en favor del derecho absoluto del soberano. Para Hobbes, es esta la única manera de superar los peligros mortales que supone la guerra de todos contra todos que caracteriza al estado de naturaleza. De este modo, el pueblo y cada uno de los idividuos que lo componen actúa por medio de su representante, por medio del soberano, y, por consiguiente, cada súbdito debe considerar la actuación del soberano como propia. Desde un punto de vista gráfico, Hobbes representaba en la portada del Leviatán este hecho fundacional de la soberanía mediante la imagen de un Hombre Artificial compuesto por los hombrecillos naturales que transfieren al soberano su propio derecho, su propia potencia. Así, puede afirmar Hobbes que en una monarquía: "El Rey es el pueblo" (The King is the People).

El liderazgo de Chávez ha sido calificado con frecuencia como "populista". En la mayoría de los casos, por sus dectractores que consideran que una dirección política que no esté en manos de "los que saben", de las élites sociales sólo puede ser irracional y tiránica. Es grande, en efecto, la animadversión de la tradición política occidental al poder del pueblo. Esa misma tradición política que hoy denuncia el populismo de Chávez  es la que hasta principios del siglo XX consideraba la "democracia" de manera negativa y lo hacía por los mismos motivos. Existe, sin embargo otra corriente de pensamiento que asume el "populismo" como un hecho positivo y considera, como lo hace Ernesto Laclau que el populismo es el otro nombre de la política frente a concepciones de esta que la neutralizan reduciéndola a mera gestión de la sociedad  por parte de presuntos expertos. La política así neutralizada se convierte en los términos del filósofo francés Jacques Rancière en mera "policía" o gestión de las diferencias y jerarquías consolidadas. Sólo el "populismo", la importación al espacio político de las reivindicaciones de la parte no representada y tal vez nunca totalmente representable puede hacer revivir el antagonismo y con él la política propiamente dicha, que coincide con la democracia. Esto es algo que Chávez ha sabido hacer magistralmente.

El liderazgo de Chávez es perfectamente anómalo. Chávez no es un profesional de la política ni un experto, sino un hombre del pueblo. Esto hace que la mayoría de la población excluida del poder y del reparto de la riqueza se identifique con él. Chávez es para los de abajo, en ese Estado de raíz colonial y oligárquica que ha sido Venezuela hasta anteayer, una persona que no pertenece a la clase ni a la raza que ha gobernado "siempre" el país. Es además, una persona que no ha abandonado -casi- nunca la "decencia común", ese sentido moral inmediato, basado en la igualdad y la dignidad de todas las personas que Orwell atribuía a las clases populares y del que están desprovistos la inmensa mayoría de los gobernantes. No sólo eso, el presidente Chávez sigue siéndo presidente no sólo por su indudable valor personal, ni por haber sido reelegido desde hace 14 años por una amplia mayoría, sino sobre todo porque el pueblo venezolano lo rescató de sus captores y lo restableció en la presidencia desbaratando un golpe de Estado oligárquico. En un sentido enteramente opuesto al de la frase de Hobbes antes mencionada: "Chávez es el pueblo", pues la multitud de los de abajo es la que sostuvo y sostiene a uno de los suyos en ese puesto de responsabilidad política que no estaba hecho para ellos.

Existe así, en el populismo y en su peculiar expresión chavista un doble aspecto: por un lado, adopta las formas de la soberanía clásica, pues afirma la representación del pueblo en y por el Líder, pero por otro, la multitud y sólo la multitud ha mostrado ser capaz de sostener a la vez al Líder y el proceso revolucionario bolivariano. Frente a los oligarcas golpistas e incluso frente a la enfermedad, frente al cáncer que constituye la triste e indigna esperanza de los "escuálidos", es la multitud venezolana la que da contenido a la acción del dirigente y en todo momento la potencia a través de un diálogo ininterrumpido. La teología política de matriz hobbesiana hacía del soberano un Dios mortal que trasciende al pueblo en que se funda su poder y reduce a Uno a la multitud. El chavismo es una nueva teología política herética, mesiánica y materialista, en la cual la multitud se mantiene como tal y como multitud libre determina en gran medida el curso del proceso político. El soberano deja de ser en este contexto una sustancia, un absoluto y es una relación interna a la multitud de la que la persona de Chávez, como defensor de los comunes materiales y de la decencia común, de la dignidad de todos, es una mera expresión. El soberano no es quien desactiva a la multitud, sino la figura resultante de la intensa politización de la población y que sólo en ella puede sostenerse. Hugo Chávez en la nave negrera dirigida por los amotinados que es la Venezuela bolivariana es un personaje parecido al Benito Cereno de Melville, aunque aquí se trata de un Benito Cereno distinto: de un negro vestido de capitán y que asume con entusiasmo su función.

Chávez es ciertamente un príncipe, pero no ese príncipe azul de los cuentos de hadas que aparece sólo una vez y luego desaparece para no regresar jamás salvo que se cumpla una condición dificilísima de realizar, sino un auténtico príncipe maquiaveliano. Es el príncipe que funda una república nueva y una democracia a partir de un momento monárquico inicial. Althusser recordaba en su ensayo Maquiavelo y nosotros un texto del Príncipe de Maquiavelo: "Un solo hombre es capaz de constituir un Estado, pero muy breve sería la duración del Estado y de sus leyes si la ejecución dependiera de uno solo, la manera de garantizarla es confiarla al ciudado y a la salvaguarda de varios". Hay así, según comenta Althusser el texto maquiaveliano, dos momentos en la fundación de un nuevo principado: 1) un momento de soledad del príncipe, el del "comienzo absoluto" que sólo puede ser obra de uno, de un individuo solo, pero "ese momento es en sí mismo inestable, pues en último término puede inclinarse más del lado de la tiranía que del de un auténtico Estado" y 2) un segundo momento que es el de la duración, que sólo puede alcanzarse mediante una doble operación: la donación de leyes y la salida de la soledad, es decir del poder absoluto de uno solo". Ciertamente, como hemos visto el poder absoluto de uno solo es una ficción teórica que sirve para pensar la ruptura con el pasado, con el orden anterior. En el caso de Chávez, desde el momento de su "decisión" de ruptura con el régimen oligárquico y a través de las distintas fases de la revolución bolivariana, siempre ha contado con el apoyo de movimientos sociales importantes y tendecialmente mayoritarios. Es que su revolución  puede compararse con la creación del principado nuevo maquiaveliano solo hasta cierto límite. Maquiavelo piensa en la creación de un Estado moderno, burgués, de un sistema de dominación de clase, ciertamente inteligente y capaz de negociar con "los de abajo", pues el Príncipe debe "ganarse la amistad del pueblo", pero lo que hoy está en juego en Venezuela es precisamente la liquidación de la sociedad de clases, la creación de una democracia real, el socialismo como transición a una sociedad de los comunes. Eso impide que los dos momentos se distingan claramente, aunque, sin duda, la decisión de Chávez de rebelarse contra el régimen oligárquico fuera en su momento el catalizador a la vez necesario y perfectamente imprevisible que permitió tomar cuerpo al conjunto del proceso y lo puso en marcha.

Un príncipe que funda una democracia es un mediador evanescente, un mediador cuyo acto mismo impide su perpetuación como soberano absoluto. Chávez es así indispensable, pero a la vez, sustituible. Él mismo ha afirmado en numerosas ocasiones que es objetivo del proyecto bolivariano acabar con el Estado burgués y sus instituciones para establecer una democracia acorde con unas nuevas relaciones sociales postcapitalistas. En la presentación del programa electoral para las últimas elecciones presidenciales, afirmaba Hugo Chávez: "Para avanzar hacia el socialismo, necesitamos de un poder popular capaz de desarticular las tramas de opresión, explotación y dominación que subsisten en la sociedad venezolana, capaz de configurar una nueva socialidad desde la vida cotidiana donde la fraternidad y la solidaridad corran parejas con la emergencia permanente de nuevos modos de planificar y producir la vida material de nuestro pueblo. Esto pasa por pulverizar completamente la forma Estado burguesa que heredamos, la que aún se reproduce a través de sus viejas y nefastas prácticas, y darle continuidad a la invención de nuevas formas de gestión política." Muchos aquí en Europa, en América Latina y otras partes del mundo esperamos que el presidente bolivariano se restablezca pronto y aplique este programa tan necesario para arraigar la nuev república nacida de la revolución y salir definitivamente del imaginario hobbesiano propio del Estado burgués.

Fuente:
 http://iohannesmaurus.blogspot.be/2013/01/los-ateos-rezan-por-chavez.html