domingo, 1 de diciembre de 2013

DIOSES EFIMEROS


¿Revolución del consumismo?



Toda revolución cabalga sobre sus contradicciones para transformar la realidad. El caso venezolano no es la excepción. El consumismo exacerbado se presenta como una contradicción que tiene raíces históricas y sociales en el comportamiento del venezolano. Las compras nerviosas y las colas interminables reflejan una respuesta social contradictoria ante la coyuntura que vive el país.
Durante los años 70 y 80 la elite gobernante, en armonía con los grupos económicos dominantes, permitió tímidas reformas para contener la presión popular y al mismo tiempo sacralizaron el consumismo como mecanismo para sostener la estructura de un modelo agotado que garantizaba ganancia fácil y acumulación de capital. Se estimuló el estereotipo del venezolano “mayamero”, derrochador y consumista. Era el tiempo del “ta’barato, dame dos”. Se impuso un estilo de vida que asociaba el éxito social con la capacidad de consumo. No importaba la formación académica, ni el desempeño social. A partir de ese momento el “status social” lo determina la marca de la ropa, el vehículo, los electrodomésticos y la frecuencia de viajes a Miami.
El triunfo del Comandante Hugo Chávez dio al traste con Irene Saenz, quien electoralmente lucía imbatible y representaba la tabla de salvación del “puntofijismo”. Icono de la belleza y el consumismo que era utilizado para controlar el rechazo a los partidos políticos que habían sembrado el país de hambre y miseria en medio de la bonanza petrolera. El Comandante Chávez desde un principio se propuso recuperar la capacidad adquisitiva del venezolano. Redistribuyó la renta petrolera y se democratizo el consumo de bienes y servicios como expresión de una revolución en libertad donde cada quien consume lo que desea.
Ante los planes de desestabilización económica, política y social, el Presidente Nicolás Maduro ha impulsado una política de estabilización del mercado con el control de costos, precios y ganancias. Una política de Estado que contempla sanciones a la especulación y la usura y establece controles para la ganancia con la fijación de precios justos. Todos los sectores sociales han aplaudido estas medidas como necesarias y urgentes, pero al mismo tiempo se ha desatado la voracidad consumista. Afloró una contradicción social que no resulta fácil superar. Tenemos la herencia de un país consumista cuyas necesidades son manipuladas por el mercado con el apoyo de unos medios de comunicación social que no respetan la dignidad humana.
Esas colas interminables e inhumanas, las compras nerviosas, el acaparamiento domestico y el derroche compulsivo tienen su explicación en esa contradicción que arrastramos y hoy se combina con otros elementos como: 1.- Percepción de inestabilidad económica que nos lleva a respuestas inmediatas como comprar lo que se encuentre para asegurarlo. Esta conducta está estimulada por los medios de comunicación social que se empeñan en sembrar incertidumbre como parte de los planes desestabilizadores. 2.- El venezolano tiene más capacidad adquisitiva y se ha democratizado el consumo. El ingreso del grupo familiar hoy se ha incrementado como resultado de la redistribución de la renta petrolera. 3.- La población está siendo encandilada por la oferta engañosa de comerciantes inescrupulosos que anuncian falsas rebajas como estrategia para desvirtuar la política de estabilización del mercado que busca establecer precios justos y controlar la ganancia. Nadie debería hacer colas para aprovechar rebajas u ofertas que no son tales y finalmente debemos reconocer que siguen prevaleciendo los valores de un capitalismo que impone la ideología del consumo. Un capitalismo tan inhumano que considera a cada consumidor como una mercancía más.
La persistencia de las colas ante los comercios de electrodomésticos y ropa ha puesto en evidencia que la Revolución Bolivariana debe atender una contradicción muy particular: Transformar estructuralmente la sociedad y construir el socialismo en un país donde el consumismo es una conducta determinante. Contradicción que debemos convertir en elemento novedoso de un proceso social y político inédito.
Más allá de las colas y sus implicaciones, el éxito de la política de estabilización del mercado con el control de costos, precios y ganancias es garantía de victoria frente a la “guerra económica” y los planes desestabilizadores.

jueves, 14 de noviembre de 2013

MARTIROLOGIO PALESTINO

¿Hará algo el mundo?
Israel asesinó a Arafat



El 11 de noviembre de 2004, Arafat murió en un hospital de París. Tenía 75 años. Fue hospitalizado por una enfermedad no diagnosticada.
Se desarrolló en abril. Empeoró. Se deterioró gravemente. Necesitaba cuidados especiales. El 3 de noviembre, entró en coma. Días después murió.
Artículos anteriores discutieron su muerte. No fue accidental. No era natural. Evidencias creíbles apunta a asesinato.
Israel lo quería eliminar. Se volvió más activo que pasivo. Su ex asistente, Hani al-Hassan, dijo que él personalmente fue testigo de 13 atentados contra su vida.
Arafat dijo que sobrevivió a 40 atentados. En 1985, escapó de un ataque aéreo israelí en su cuartel general de Túnez. Causó la muerte de 73 personas. Él salió a correr poco antes de que Israel atacó.
En diciembre de 2001, los misiles israelíes atacaron su complejo edilicio de Ramallah. Fue llevado de prisa a un lugar más seguro poco antes del ataque.
Un portavoz militar israelí llamó al ataque como una advertencia. Se le había enviado un mensaje. Arafat estuvo marcado para la muerte.
En ese momento, él era un prisionero virtual dentro de su complejo presidencial (la Mukataa). Los informes médicos le mostraron en buena salud. Voceros cercanos a Ariel Sharon dijeron que el general israelí lo quería muerto.
Como ministro de Defensa en 1982, fracasó tratando de matarlo durante el asedio de Israel sobre Beirut. Dejó a los fascistas falangistas hacer su trabajo sucio. Llamó a la matanza de palestinos para "librar al mundo del terrorismo internacional".
La evidencia sugiere que Sharon lo consiguió. Él mató a Arafat. En ese momento, la segunda Intifada estaba en su apogeo. Sharon declaró la guerra a los luchadores palestinos por la libertad.
"Debemos luchar contra este terrorismo, en una guerra sin compromisos para erradicar estos salvajes, desmantelar su infraestructura porque no hay compromiso con los terroristas", dijo.
"Este terrorismo está activado, coordinado y dirigido por un solo hombre, el presidente de la Autoridad Palestina, Yasser Arafat."
Él fue blanco para la eliminación. Sharon esperaba la aprobación de Washington. El Presidente del Partido Laborista, el diputado Haim Ramon, dijo:
"Sharon quiere que Arafat desaparezca y que sea reemplazado por un liderazgo palestino moderado”.
"Lo que está ocurriendo es lo que vemos ahora: la destrucción de facto de lo que queda de la Autoridad Palestina y la reocupación completa o casi completa de Israel de Cisjordania y Gaza."
En ese momento, Netanyahu fue el principal rival de Sharon. Hizo un llamamiento para la "victoria militar total".
"En primer lugar, debemos desmantelar la Autoridad Palestina y (eliminar)a Arafat. En segundo lugar, hay que rodear a los principales centros de población palestinos, purgarlos de los terroristas y erradicar la infraestructura terrorista”.
"En tercer lugar, debemos establecer líneas de seguridad de separación que permitan a las fuerzas armadas de Israel entrar en territorio palestino, pero impedir que los terroristas palestinos entren en nuestros pueblos y ciudades".
Netanyahu, Sharon y otros extremistas israelíes querían que la resistencia palestina resultara destruida por completo.
Querían que Arafat fuera reemplazado por un liderazgo de la AP totalmente sometido. Eligieron a Abbas para reemplazar a Arafat.
Una vez aprobado por Washington, lo mataron. Eligieron el tiempo, lugar y método. Ellos pensaban que cubrían sus pistas. Se equivocaron.
Uri Dan, veterano periodista israelí, / confidente Sharon / en su momento portavoz, cree que Sharon mató a Arafat.
Se refirió a esto en su libro titulado "Ariel Sharon: An Intimate Portrait". Creía que George Bush aprobó el asesinato. Dijo que Arafat fue envenenado.
El médico personal por mucho tiempo de Arafat, el doctor Ashraf al-Kurdi, lo creía. El 12 de agosto de 2007, Haaretz titulaba "El médico de Arafat: Había VIH en la sangre, pero el veneno lo mató".
Al-Kurdi fue un ex funcionario del Ministerio de Salud de Jordania. El sitio de noticias jordano Amman lo citó. Dijo que el VIH fue inyectado en el torrente sanguíneo de Arafat poco antes de su muerte. El veneno lo mató.
Al-Kurdi desconfió desde el principio, diciendo:
"Por lo general era convocado para asistir a Arafat inmediatamente, incluso cuando todo lo que tenía era un simple resfriado. Pero cuando su situación de salud estaba muy deteriorada, optaron por no llamarme para nada".
Después de su muerte, a al-Kurdi se le negó el acceso a su cuerpo. Exigió una investigación del gobierno francés.
En septiembre de 2005, dijo que "cualquier médico le diría lo mismo (los síntomas de Arafat lo reflejaban)."
Antes de ser trasladado en avión a París, había perdido la mitad de su peso corporal. Una rubicundez cubría el rostro. Su coloración general era amarillo metálico.
No cabía duda de que fue envenenado. Veneno de acción lenta. Tomó su tiempo matárlo.
El 12 de octubre de 2004, sospechosamente se puso mal, después de ingerir una comida. Los síntomas iniciales eran náuseas, vómitos y dolor abdominal.
Horas antes se encontraba en buen estado de salud. Los científicos los llaman síntomas gastrointestinales agudos "compatibles con la ingestión de una gran cantidad de radiactividad".
"No hay otra causa que se podría identificar para explicar la aparición de los síntomas.”
Al-Kurdi inicialmente diagnosticó gripe. La salud de Arafat se deterioró. Médicos tunecinos fueron trasladados para verlo. No eran capaces de determinar el origen de su enfermedad.
El 29 de octubre, fue llevado en helicóptero a Jordania. Un avión del gobierno francés le esperaba. Fue trasladado en avión a París para recibir tratamiento de emergencia.
Médicos franceses no pudieron diagnosticar su enfermedad. Él se deterioró aún más. El 3 de noviembre, cayó en coma. El 11 de noviembre, murió.
No se realizó autopsia. No se anunció la causa de muerte. Su historial médico no fue revelado.
Las sospechas de un juego sucio emergieron. En julio de 2012, su viuda, Suha, ordenó la exhumación del cuerpo.
Al Jazeera publicó nueva información, diciendo:
"Una investigación de nueve meses sugiere que el difunto líder palestino podría haber sido envenenado con polonio."
Se examinaron sus efectos personales. Incluían la ropa, su kaffiyeh y el cepillo de dientes. No se encontraron rastros de polonio.
Es un metaloide altamente radiactivo raro. Es químicamente similar al telurio y bismuto. Se encuentra en minerales de uranio.
Es alrededor de 109 veces más tóxico que el cianuro de hidrógeno. Su principal peligro es la radiactividad. Es más letal cuando se ingiere o se inhala.
Es difícil de detectar. No emite rayos gamma. Emite sólo las partículas alfa. Detectores de radiación normales no los reconocen. Los equipamientos de hospital sólo detectan los rayos gamma.
La ingestión o inhalación de partículas alfa causa un daño importante de radiación. Se necesita un equipo especial para reconocerlos.
El laboratorio de Suiza Radiophysique (SR) analizó las pertenencias de Arafat. Se obtuvieron muestras de sangre, de sudor, saliva y a orina. Las pruebas confirmaron los niveles de polonio anormales.
En ese momento, el director de SR, Dr. Francois Bochud dijo: "Puedo confirmarles que medimos una inexplicable, elevada cantidad de polonio-210 en las pertenencias de Arafat que contenían manchas de fluidos biológicos".
Israel quería a Abbas como nuevo presidente de Palestina. En 2004, él fue cómplice en el encubrimiento de lo ocurrido. Las muertes por envenenamiento de polonio son raras.
Las pruebas realizadas por SR confirmaron la anormal alta contaminación. No provenía de fuentes naturales. A los médicos franceses que trataron a Arafat se les dijo que no hablaran de su caso.
Israel tenía motivos, la oportunidad y la experiencia para matarlo. Agentes del Mossad son expertos en asesinatos. Han tenido décadas de práctica. La mayoría de los intentos resultaron exitosos. Algunos no.
El líder político de Hamas, Khaled Masha, tuvo suerte. En 1997, él estaba en Amman. Agentes del Mossad lo tenían en la mira. Le pulverizan veneno en su oído. Sobrevivió.
El 6 de noviembre, Al Jazeera tituló "Exclusivo: estudio suizo dice que se encontró polonio en los huesos de Arafat".
Los científicos examinaron sus restos. Ellos encontraron que los niveles eran al menos 18 veces por encima de lo normal. Es clara evidencia de que fue envenenado.
El Centro de Medicina Legal de la Universidad con sede en Lausana publicó un informe de 108 páginas. Al Jazeera obtuvo una copia.
Niveles absurdamente altos polonio fueron encontrados en las costillas de Arafat, la pelvis y en " el suelo manchado con sus órganos en descomposición."
Su cuerpo fue exhumado de un mausoleo de Ramallah. En noviembre pasado, los científicos suizos, franceses y rusos obtuvieron muestras corporales.
Según Al Jazeera:
"David Barclay, un renombrado científico forense del Reino Unido y detective retirado (SAID) demostró con los resultados de que Arafat fue envenenado.
"Yasser Arafat murió de envenenamiento de polonio", dijo. "Hemos encontrado la pistola humeante que le causó la muerte. Lo que no sabemos es quién está sosteniendo el arma en el momento del crimen ".
No se requiere un salto de fe para hacer a Israel responsable. Vale la pena repetirlo. Había motivo, oportunidad y experiencia.
Se quería a Arafat eliminado. Se quería a Abbas instalado para l sustituirlo. Se aparejó su elección para asegurarlo. Casi cinco años después del plazo de vencimiento de su término, sigue siendo presidente palestino.
En 2005, carecía de legitimidad. Ahora tampoco la tiene. Él es el hombre de Israel. Está bien recompensado por los servicios prestados.
De acuerdo con Barclay:
"El nivel de polonio en la costilla de Yasser Arafat es de unos 900 de milibecquerels. Esto es 18 o 36 veces el promedio, dependiendo de la literatura".
Barclay cree que demostrar quién mató a Arafat no será fácil. Él murió hace nueve años. Es un caso sin resolver. Si su muerte fuera más reciente, " tendría testigos y registros de teléfonos celulares, correos electrónicos, transferencias bancarias", dijo.
Hoy en día, este tipo de información es difícil de conseguir. Israel es un experto en cubrir sus huellas. No siempre tiene éxito. Arafat no fue el primer líder en ser eliminado.
En febrero de 2005, fue interceptado en tiempo real, un vídeo y audio fueron las evidencias que mostraron que Israel mató el primer ministro libanés Rafic Hariri.
Washington culpó a Siria. Assad negó su responsabilidad. Hezbollah fue luego falsamente culpado. Israel se llevó toda la responsabilidad.
Sigue sin explicaciones. Su prontuario incluye décadas de asesinatos selectivos, así como los crímenes de guerra, de lesa humanidad y genocidio a cámara lenta. Los sufrimientos palestinos persisten.
El 5 de noviembre, Suha Arafat recibió una copia del informe del SR. "Estoy de luto por Yasser otra vez", dijo. "Es como si me dijeran que acaba de morir."
Stephen Lendman vive en Chicago. Se puede ubicar en lendmanstephen@sbcglobal.net .

viernes, 11 de octubre de 2013

CAPITALISMO GAME OVER




¿Se prepara la Seguridad Nacional de EE.UU. para el próximo colapso de Wall Street?



Se informa de que el Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. (DHS) está empeñado en un masivo fortalecimiento militar encubierto. Un artículo de Associated Press de febrero confirmó una orden de compras abierta del DJS por 1.600 millones de cartuchos. Según un artículo de opinión en Forbes, es suficiente para mantener una guerra de la envergadura de la de Irak durante más de veinte años. El DHS también ha adquirido tanques blindados pesados, que se han visto circulando por las calles. Evidentemente alguien en el Gobierno espera una cierta agitación civil. La pregunta es: ¿por qué?

Declaraciones recientemente reveladas del ex primer ministro del Reino Unido Gordon Brown durante el clímax de la crisis bancaria en octubre de 2008 podrían ayudar a hallar una respuesta. Un artículo del BBC News del 21 de septiembre de 2013 se basó en una explosiva autobiografía tuladaPower Trip del escritor de discursos de Brown, Damian McBride, quien dijo que el primer ministro estaba preocupado de que la ley y el orden podrían colapsar durante la crisis financiera. McBride citó a Brown diciendo:

Si los bancos cierran sus puertas, los cajeros automáticos no funcionan y si la gente va a Tesco [cadena de supermercados] y sno aceptan sus tarjetas todo el asunto simplemente estallará.
Si no puede comprar alimentos, gasolina o medicinas para sus hijos, la gente simplemente comenzará a romper escaparates y a tomar lo que necesite.
Y en cuanto la gente vea eso en la televisión será el fin, porque todos pensarán que ahora eso está bien, que es precisamente lo que todos tenemos que hacer. Será la anarquía. Podría pasar mañana.

¿Cómo enfrentar esa amenaza? dijo Brown, “tendremos que pensar: ¿tendremos toques de queda, tendremos que sacar al ejército a las calles, cómo volveremos a imponer el orden?”

McBride escribió en su libro Power Trip: “Fue extraordinario ver a Gordon tan totalmente aferrado al peligro de lo que estaba a punto de hacer, pero igualmente convencido de que había que emprender una acción efectiva de inmediato”. Comparó la amenaza con la Crisis de los Misiles de Cuba.

El temor a esta amenaza fue repetido en septiembre de 2008 por el Secretario del Tesoro de EE.UU. Hank Paulson, quien, según se informa, advirtió de que el gobierno de EE.UU. podría tener que recurrir a la ley marcial si no se rescataba a Wall Street del colapso crediticio.

En ambos países se evitó la ley marcial cuando sus gobiernos sucumbieron a la presión y rescataron a los bancos. Pero muchos expertos están diciendo que es inminente otro colapso y esta vez, es posible que los gobiernos no estén tan dispuestos a afrontar la responsabilidad.
La próxima vez será diferente

Lo que provocó la crisis de 2008 fue un corrimiento, no en el sistema bancario convencional, sino en el sistema bancario en la sombra, una colección de intermediarios financieros no bancarios que suministran servicios similares a los bancos comerciales tradicionales pero no están regulados. Incluyen a los fondos de alto riesgo, los fondos de mercado monetario, los fondos de inversión, los fondos negociables en bolsa, los fondos de participación privada, los corredores intermediarios de valores, compañías de titulización y de finanzas. Bancos de inversiones y bancos comerciales también realizan gran parte de su negocio a la sombra de este sistema no regulado.

El casino financiero en la sombra no ha hecho más que crecer desde 2008; y en el próximo colapso al estilo Lehman es posible que no haya rescates gubernamentales disponibles. Según el presidente Obama en sus observaciones sobre la Ley Dodd-Franck el 15 de julio de 2010: “Debido a esta reforma… no habrá más rescates financiados por el contribuyente, punto final”.

Los gobiernos de Europa también rechazan más rescates. El Consejo de Estabilidad Financiera (FSB) de Suiza ha requerido por ello que bancos sistémicamente arriesgados preparen “testamentos en vida” estableciendo lo que harán en caso de insolvencia. El modelo implementado por el FSB requiere que los bancos “rescaten” a sus acreedores, y resulta que los depositantes constituyen el mayor sector de los acreedores de los bancos.

Si los depositantes no pueden acceder a sus cuentas bancarias para obtener dinero para alimentar a sus hijos podrían comenzar a romper los escaparates de los negocios y servirse lo que necesiten. Peor todavía, podrían conspirar para derrocar al Gobierno controlado por los financieros. Véase Grecia, donde la creciente desilusión respecto la capacidad del Gobierno para rescatar a los ciudadanos de la peor depresión desde 1929 ha provocado disturbios y amenazas de derrocamiento violento.

El temor a ese resultado podría explicar el espionaje masivo sobre los ciudadanos estadounidenses autorizado por el Gobierno, el uso de drones en el interior y la eliminación del debido proceso y de "posse comitatus” (la ley federal que prohíbe que los militares impongan “la ley y el orden” en propiedad no federal). Las protecciones constitucionales se están descartando a favor de la protección de la clase elitista en el poder.

La inminente crisis del techo de la deuda

La próxima crisis de la agenda parece ser el plazo del 17 de octubre para ponerse de acuerdo en un presupuesto federal o arriesgarse al impago de los préstamos del Gobierno. Podrá ser pura coincidencia, pero se han programado dos ejercicios a gran escala para el mismo día: el “Ejercicio del Terremoto de la Gran Reorganización” y el “Ejercicio del Ciberataque Bancario Quantum Dawn 2”. Según un clip noticioso sobre el ejercicio bancario, los ataques para los que se preparan son de hackers, espionaje patrocinado por el Estado y crimen organizado (fraude financiero). Un entrevistado declaró “Podría ocurrir que vuestra cuenta en línea no funciona… Podría ocurrir que el sistema se ha caído”. Suena como un ensayo general para el Gran Rescate de los acreedores de EE.UU.

Por ominoso que todo esto parezca, tiene un lado brillante. Los rescates de los acreedores y la ley marcial pueden verse como los estertores desesperados de un dinosaurio. La confabulación financiera explotadora responsable de privar a millones de personas de sus puestos de trabajo y de sus casas ha llegado al final. La crisis del sistema actual representa una oportunidad para soluciones más sustentables que están a la espera.

Otros países que enfrentan un colapso de sus monedas prestadas basadas en la deuda han sobrevivido y prosperado emitiendo la suya. Cuando el peso argentino equiparado con el dólar colapsó en 2001, el Gobierno nacional volvió a emitir sus propios pesos; los gobiernos municipales pagaron con “bonos de cancelación de la deuda” que circularon como moneda y los vecindarios comerciaron con monedas comunitarias. Después del colapso de la moneda alemana en los años 20, el gobierno sacó adelante la economía en los años 30 emitiendo billetes “MEFO” que circularon como moneda. Cuando a Inglaterra se le acabó el oro en 1914, el gobierno emitió “libras Bradbury” similares a los greenbacks emitidos por Abraham Lincoln durante la Guerra Civil de EE.UU.

Actualmente nuestro Gobierno podría evitar la crisis del techo de la deuda haciendo algo semejante: simplemente podría producir algunas monedas de billones de dólares y depositarlas en una cuenta. Esa alternativa podría ser utilizada por el Gobierno de inmediato, sin ir al Congreso o cambiar la ley, como mencioné en un artículo anterior. No tiene que ser inflacionaria, ya que el Congreso todavía podría gastar solo lo que corresponda a su presupuesto. Y si el Congreso expandiera su presupuesto para infraestructura y creación de empleos, eso podría ser realmente bueno para la economía, ya que acaparar dinero y pagar préstamos ha limitado significativamente el suministro de dinero en circulación.

Comercio entre pares y bancos públicos

En el ámbito local tenemos que establecer un sistema alternativo que provea seguridad para los depositantes, financie empresas pequeñas y medianas y sirva las necesidades de la comunidad.

Ya se ha hecho mucho progreso en ese frente en la economía entre pares. En un artículo del 27 de septiembre titulado “Economía entre pares prospera mientras activistas desocupan el sistema”, Eric Blair informa de que el Movimiento Ocupa está involucrado en una revolución pacífica en la cual la gente está abandonando el sistema establecido a favor de una “economía participativa”. El comercio tiene lugar entre individuos, sin impuestos, regulaciones o licencias y en algunos casos sin moneda emitida por el Gobierno.

El comercio entre pares tiene lugar sobre todo en internet, donde los comentarios de los clientes, en lugar de la regulación, mantienen la honestidad de los vendedores. Comenzó con eBay y Craigslist y ha crecido exponencialmente desde entonces. Bitcoin es una moneda privada fuera de los ojos inquisidores de los reguladores. Se está preparando un software que evita el espionaje de la NSA. Los créditos bancarios son se evitan y se utiliza el crowdfunding. Las cooperativas alimentarias locales también son una forma de optar por no participar en el sistema corporativo-gubernamental.

El comercio entre pares funciona en el intercambio local, pero también necesitamos una manera de proteger nuestros dólares, públicos y privados. Necesitamos dólares para pagar por lo menos algunas de nuestras cuentas, y las empresas los necesitan para adquirir materias primas. También necesitamos una manera de proteger nuestros ingresos públicos, que actualmente están depositados e invertidos en bancos de Wall Street que tienen una fuerte exposición a productos derivados.

Para enfrentar esas necesidades, podemos establecer bancos de propiedad pública siguiendo el modelo del Banco de Dakota del Norte, que es actualmente nuestro único banco de depósitos de propiedad estatal. El BND está obligado por la ley a recibir todos los depósitos del Estado y servir el interés público. Idealmente, cada Estado debería tener una de esas “mini reservas federales”. Los condados y ciudades también podrían tenerlos. Para más información, vea http://PublicBankingInstitute.org .

Durante décadas se ha informado sobre preparativos para la ley marcial y todavía no ha tenido lugar. Por suerte, podemos dejar de lado el peligro orientándonos hacia un sistema más sano, más sustentable, que haga que no sea necesaria la acción militar contra ciudadanos estadounidenses.

Ellen Brown es abogada y presidente del Public Banking Institute, http://PublicBankingInstitute.org . En Web of Debt, muestra cómo un cartel privado ha usurpado el poder de crear dinero de la propia gente, y cómo, nosotros el pueblo, podemos recuperarlo. En In The Public Bank Solution, su último libro, explora exitosos modelos de banca pública histórica y globalmente. Sus blogs están en EllenBrown.com.

jueves, 3 de octubre de 2013

EL ÜLTIMO HOLOCAUSTO SIONISTA




Las armas secretas de Israel
Nucleares, biológicas y químicas (NBC)



Durante años, Siria y Egipto se negaron a abandonar sus armas químicas al enfrentar a un vecino amenazante, Israel, que desarrolla armas muy sofisticadas, aparte de armas biológicas y nucleares. No obstante, mientras Siria se ha unido a la Organización por la Prohibición de Armas Químicas, vamos a considerar las actividades israelíes.

Los inspectores de las Naciones Unidas que controlan las armas químicas en Siria tendrán mucho que hacer si los envían a monitorear las armas nucleares, biológicas y químicas (NBC) de Israel.

Pero según las reglas del “derecho internacional”, no lo pueden hacer. Israel no ha firmado el Tratado de No Proliferación Nuclear, ni la Convención de Prohibición de Armas Biológicas, y ha firmado, pero no ratificado, la Convención de Prohibición de Armas Químicas.

Según Jane’s Defense Weekly, Israel –la única potencia nuclear de Medio Oriente- tiene entre 100 y 300 ojivas nucleares y sus vectores adecuados (misiles balísticos y crucero y cazabombarderos). Según cálculos de SIPRI, Israel ha producido entre 690 y 950 kg de plutonio y sigue produciendo todo lo necesario para producir entre 10 y 15 bombas del tipo de Nagasaki por año.

También produce tritio, un gas radiactivo con el cual se hacen ojivas de neutrones, que causan poca contaminación radiactiva pero mayor mortalidad. Según diversos informes internacionales, también citados por el periódico israelí Ha’aretz, se desarrollan armas biológicas y químicas en el Instituto de Investigación Biológica, ubicado en Ness-Ziona, cerca de Tel Aviv. Oficialmente, 160 científicos y 170 técnicos forman parte del personal, que durante cinco décadas ha realizado investigación en biología, química, bioquímica, biotecnología, farmacología, física y otras disciplinas científicas. El Instituto, junto al centro nuclear Dimona, es “una de las instituciones más secretas de Israel” bajo jurisdicción directa del Primer Ministro. El mayor secreto rodea la investigación en armas biológicas, bacterias y virus que se propagan entre el enemigo y pueden provocar epidemias. Entre ellas, la bacteria de la plaga bubónica (la “muerte negra” de la Edad Media) y el virus Ebola, contagioso y letal, para el cual no existe tratamiento.

Con la biotecnología se pueden producir nuevos tipos de patógenos que la población objetivo no puede resistir, al no tener la vacuna específica. También existe fuerte evidencia de investigación para desarrollar armas biológicas que pueden destruir el sistema inmunológico humano. Oficialmente el Instituto israelí realiza investigación en vacunas contra bacterias y virus como el ántrax, financiada por el Pentágono, pero es obvio que pueden desarrollar nuevos patógenos para uso bélico.

El mismo expediente se utiliza en EE.UU. y en otros países para soslayar las convenciones que prohíben armas biológicas y químicas. En Israel el secreto fue parcialmente roto por la investigación relizada, con la ayuda de científicos, por el periodista holandés Karel Knip. También se ha revelado que las sustancias tóxicas desarrolladas por el Instituto han sido utilizadas por el Mossad para asesinar a dirigentes palestinos. Evidencia médica indica que en Gaza y el Líbano, fuerzas israelíes usaron armas de un nuevo diseño: dejan el cuerpo intacto por afuera, pero al penetrar, desvitalizan tejidos, carbonizan el hígado y los huesos y coagulan la sangre. Esto es posible con nanotecnología, la tecnología que produce estructuras microscópicas construyéndolas átomo por átomo.

Italia también participa en el desarrollo de esas armas, vinculada a Israel por un acuerdo de cooperación militar, y al ser su socio europeo número uno en investigación y desarrollo. En la última Ley de Finanzas, Italia suministró una asignación anual de 3 millones de euros para proyectos de investigación conjunta italiana-israelí. Como indicó en su última información Farnesina (Ministerio Italiano de Asuntos Exteriores) “nuevos enfoques para combatir patógenos resistentes al tratamiento”.

De esta manera el Instituto de Investigación Biológica israelí podría producir patógenos aún más resistentes.






jueves, 26 de septiembre de 2013

CONSECUENCIAS DE LA DEMOCRACIA DEL SHERIFF

Sin ingresos del petróleo, sin seguridad, sin agua, sin electricidad …
Bienvenidos a la nueva Libia, un país “liberado” por la OTAN


Abdel Bari Atwan



Bienvenidos a la nueva Libia, un país “liberado” por la OTAN que ahora se encuentra sin los ingresos del petróleo que podrían hacerle rico, sin seguridad ni estabilidad y con unos niveles sin precedentes de asesinatos y de corrupción. 
El viernes pasado [13 de septiembre de 2013] la revista The Economist publicó un informe acerca de la implosión de Libia. Me llamaron la atención las fotografías que lo ilustraban, particularmente una de una pitada en una pared del paseo marítimo de la capital, Trípoli: “El único camino al cielo es el camino al aeropuerto”, decía. 
Esta pintada es indicativa de la difícil situación en la que se encuentra Libia actualmente tras la “liberación” por parte de los bombarderos de la OTAN por aire y de la revolución por tierra que derrocaron el régimen dictatorial de Muammar al-Ghadafi. 
Recientemente me he entrevistado con muchas personas que visitan Londres procedentes de Libia y cuentan unas historias que son difíciles de creer. 
La capital Trípoli estuvo una semana entera sin agua o electricidad. 
Las milicias armadas dominan las calles y gobiernan en ellas en ausencia de un gobierno viable, de una institución de seguridad nacional y de servicios municipales básicos. 
Onoud Zanoussi, la hija de 18 años de Abdullah Zanoussi, ex jefe de la seguridad de Ghadafi, fue secuestrada al salir de la cárcel donde había estado siete meses acusada de haber entrado ilegalmente en el país. ¡Fue secuestrada frente a la puerta de la cárcel y el secuestrador era uno de los guardas de la cárcel! 
Hace dos años la comunidad de los negocios británica y francesa se afiló los dientes y se frotó las manos regocijada pensado en su participación en la reconstrucción de Libia. Ahora no hay ni un solo hombre de negocios en Trípoli, todos ellos corrieron a ponerse a salvo tras el asesinato del embajador estadounidense y los ataques a varias embajadas y consulados extranjeros. 
Durante los bombardeos de la OTAN las noticias sobre Libia dominaban las portadas y eran la primera noticia de los telediarios de todas las televisiones occidentales y árabes. Había una cobertura de 24 horas del milagro de la liberación libia y de la gran victoria lograda por la OTAN y los revolucionarios. Ahora es muy raro encontrar en Libia a un periodista occidental y todavía más raro leer un reportaje decente acerca de Libia y de lo que está ocurriendo ahí. 
El petróleo era el principal objetivo y la verdadera razón de la intervención de la OTAN, pero se ha detenido la producción de petróleo debido a una huelga de los guardias de seguridad de los campos de petróleo y de las terminales de exportación. La razón aparente de la huelga es la exigencia de un aumento de sueldo, pero existe otro motivo igual de poderoso: protestan por la reivindicación de varios movimientos separatistas que piden el autogobierno para la rica en petróleo región de Barca (Cirenaica) con su capital en Bengazi. La mayoría de las reservas de petroleo de Libia están situadas ahí. 
Más que el gobierno local o nacional, es una milicia la que controla la mayoría de los campos de petróleo y la terminal de exportación. Ha empezado a vender enormes cantidades de petróleo en el mercado negro y está tratando de expandir estas actividades, lo que ha llevado al primer ministro libio Ali Zidan a amenazar con bombardear cualquier tanque de petróleo que vaya a cualquier lugar cerca de estos emplazamientos. 
La ironía es que ahora está ocurriendo lo mismo en el este de Siria donde las milicias y las tribus locales controlan los campos de petróleo de Deir Al-Zour, refinan ellos mismos el petróleo a mano y lo venden ilegalmente. Lo mismo sigue ocurriendo en el sur de Iraq. 
Iraq y Libia, por supuesto, se han “beneficiado” de la intervención occidental y Francia y Gran Bretaña han repetido orgullosamente lo que la madre de Occidente, Estados Unidos, solía decir acerca de Iraq. Lo han repetido primero en Libia y ahora en Siria: la intervención conferirá una enorme sofisticación al país concernido, el cual se convertirá inmediatamente en un modelo de prosperidad y de estabilidad, y abrirá el camino para otros países árabes gobernados por dictadores para que inviten y den la bienvenida a la intervención militar. De hecho, este modelo ha generado el peor tipo de anarquía, el fracaso de la seguridad, el colapso político y la desintegración del Estado. 
El caos gobierna Libia. El asesinato de políticos y de periodistas se ha convertido en una noticia cotidiana en la Libia de hoy en día hasta el punto de que el propio coronel Yussef Ali al-Asseifar, el encargado de investigar la avalancha de asesinatos y de detener a las personas que estaban detrás de ellos, fue asesinado el 29 de agosto cuando unos hombres de un grupo no identificado pusieron una bomba bajo su coche. 
En el aniversario del 11 de septiembre la semana pasada una enorme bomba destrozó en edificio del ministerio de Exteriores de Bengazi. 
Human Rights Watch ha destacado otra atrocidad que sucedió en Tripoli el 26 de agosto de 2013 en la Institución Principal del Corrección y Rehabilitación, conocida con su antiguo nombre de al-Roueimy, donde estaban encarceladas unas 500 personas, incluidas cinco mujeres. Los presos estaban en huelga de hambre para protestar por el hecho de estar encarcelados sin cargos y sin un juicio justo. Al no poder presentar su propio destacamento de seguridad, el gobierno llamó al Comité de Seguridad Suprema, compuesto por ex milicianos en contra de Gadafi, para sofocar el levantamiento. Estas fuerzas asaltaron la cárcel, dispararon contra los presos e hirieron a 19 personas. 
El 4 de agosto dimitió el primer ministro de Libia Awadh al-Barassi y fue sustituido por Ali Zeidan. Entonces, el 18 de agosto, el ministro del Interior Mohammed al-Sheikh dimitió después de solo tres meses en el cargo. Mencionó la falta de apoyo de Ali Zeidan y el fracaso del gobierno en hacer frente al descontento y a la violencia, en ganarse la confianza del pueblo o en financiar adecuadamente a las agencias del Estado para proporcionar los servicios más básicos. 
Libia simplemente se está desintegrando en líneas divisorias tribales y geográficas. La mayoría de su población está furiosa, incluidos los bereberes en el sur, y la perspectiva de la reconciliación nacional se ve muy lejana. 
La frustración popular es extrema. Cuando los manifestantes tomaron las calles en el exterior de las poderosas “Brigadas del Escudo Libio” para protestar por el injustificado poder de la milicias murieron bajo los tiros 31 personas. Las milicias actúan completamente al margen de la ley. 
Suleiman Kjam, miembro del Comité Parlamentario para la Energía, declaró a un periodista de Bloomsberg que ahora el gobierno está gastando sus reservas financieras después de que la producción de petróleo descendiera de 1.4 millones de barriles al día a principios de este año a menos de 160.000 barriles al día. Advirtió que de seguir esta situación el gobierno no podrá pagar los sueldos de sus funcionarios en los próximos meses. 
El régimen de Gadafi era una dictadura opresiva, y lo afirmamos por la millonésima vez, pero es difícil de aceptar o de entender la Libia actual, con un grado sumo de corrupción y una no existente seguridad. Especialmente cuando recordamos que Libia fue liberada por los países más sofisticados y avanzados del planeta, según los criterios occidentales. 
El ministro de Exteriores libio Mohammad Abdel Azziz sorprendió a muchas personas tanto de Occidente como del mundo árabe cuando el día 4 de septiembre se opuso a los inminentes ataques aéreos estadounidenses contra Siria en una reunión especia de la Liga Árabe presidida por él para discutir la posible intervención. 
Puede que Abdel Azziz, como muchos de sus compatriotas libios, haya modelado su opinión a consecuencia de la experiencias de su propio país tras la intervención militar occidental. 
Esperamos que los pueblos de los países árabes y Siria particularmente aprendan del ejemplo libio. 
Es cierto que algunas personas sugieren que es una situación provisional para Libia y que tras este periodo de transición reinará la estabilidad. Nos aconsejan ser pacientes. 
Esperamos que su profecía resulte ser correcta, pero somos escépticos con Afganistán e Iraq también ante nuestros ojos. 

miércoles, 18 de septiembre de 2013

¿NUEVA CRISIS ASIÁTICA?



Nadie se puede bañar dos veces en el mismo río, pero su aspecto puede parecer amenazadoramente familiar. No es sorprendente que, al ver tambalearse en fechas recientes las divisas y los mercados de valores en Asia, inversionistas y comentaristas hayan evocado el espectro de la tormenta financiera de 1997-98. En aquella crisis, Tailandia primero, luego Indonesia y Corea del Sur, solicitaron ser rescatados por el FMI. La crisis devastó las economías regionales y en Indonesia acabó con la dictadura de 32 años de Suharto. Filipinas y Malasia resultaron con graves daños. Ahora los temores del mercado en la región se vuelven contagiosos de nuevo, y empeorarán al añadirse la preocupación por las consecuencias de una posible acción militar encabezada por Estados Unidos en Siria. Sin embargo, el río se ha transformado, y es menos probable que arrastre a los desprevenidos.
Desde luego, las similitudes con los meses anteriores a la crisis de 1997 son impactantes, no menos porque Indonesia, Malasia y Tailandia parecen en riesgo de nuevo. En 1997, como ahora, la política monetaria de EU causaba inquietud. En marzo de aquel año la Reserva Federal elevó las tasas de interés. Eso, junto con la fortaleza del dólar, que para mediados de 1997 se había elevado 30 por ciento contra el yen respecto de principios de 1995, propició el retiro de capitales de los mercados emergentes. En los días que corren, un dólar fuerte, aunado a la mera amenaza de tasas de interés más altas ahora que la Fed evalúa reducir su programa de compra en masa de bonos, atrae el dinero hacia la presunta seguridad de los activos en el mundo rico.
Entonces como ahora, el crecimiento de las exportaciones en muchos países asiáticos era titubeante. Tanto aquella desaceleración como la actual pueden atribuirse en parte a China, aunque por razones muy diferentes. A mediados de la década de 1990 China se establecía como la fábrica del mundo; su arrojo exportador se comía la participación de mercado de países que se habían industrializado antes: no sólo los tigres Hong Kong, Corea del Sur y Taiwán, sino también Malasia y Tailandia. Dieciséis años después, el fenomenal crecimiento de China la ha consolidado como el mercado más importante de la región por derecho propio: es el mayor destino de exportaciones de Australia, Indonesia, Japón, Malasia, Corea del Sur, Tailandia y Taiwán. Así que la disminución del dinamismo en China –incluso la relativamente menor desaceleración observada hasta ahora– tiene un fuerte impacto en el mercado regional.
Otro paralelismo con 1997 puede ser que el éxito económico ha originado cierta arrogancia. Los años de florecimiento en buena parte de Asia a principios de la década de 1990 no se vieron como parte de un auge insostenible, apoyado por divisas subvaluadas, sino como un derecho de nacimiento. Incluso algunos los tomaron como prueba de la superioridad de los valores asiáticos de trabajo arduo, ahorro y disciplina. De manera similar, haber salido relativamente indemnes del bache global de 2008-09 alimentó la complacencia. En particular, autoridades indias e indonesias sostuvieron que los fundamentos de sus países eran tan sólidos, que podrían detener la necesaria reforma estructural hasta después de las próximas elecciones (programadas para el año entrante). Cuando asomaron los problemas, la primera reacción de los dos países, al igual que a finales de la década de 1990, fue culpar al mundo exterior, y en particular a la política estadunidense.
Sin embargo, también al igual que en 1997, países como India (en gran medida ilesa en 1997-98) e Indonesia, con grandes déficits en cuenta corriente, siguen siendo vulnerables a una pérdida de confianza en el extranjero. En India, el valor de la rupia ha caído a niveles sin precedente contra el dólar. En Indonesia, el país más lastimado en 1997-98, las medidas políticas anunciadas el 23 de agosto, como apoyos fiscales a exportadores, no lograron detener el deslizamiento de la rupia local. Las reservas del país en divisas extranjeras han caído 20 por ciento en los dos años pasados.
De los países que sufrieron colapsos financieros en 1997-98, Malasia, Filipinas, Corea del Sur y Tailandia han tenido superávits en sus cuentas corrientes en años recientes, en contraste con los déficits de la década de 1990. Sin embargo, el ringgit malayo, el peso filipino y el baht tailandés también se han debilitado en semanas recientes. Esto apunta a un contagio como el que propagó el pánico en 1997. Hasta el dólar de Singapur se ha debilitado contra el estadunidense.
Pese a todo, la región se encuentra ahora en mucho mejor forma. Sus divisas ya no están alineadas como bolos, esperando los disparos de los fondos de cobertura de riesgo. En 1997 la mayoría estaban más o menos adheridas al dólar. Las que en teoría estaban flotantes, en la práctica eran manejadas por los bancos centrales en una imitación de paridad fija. Hoy día en verdad flotan… o se hunden.
En parte por la experiencia de la crisis más reciente, los países están mejor preparados para lo que viene. Todos tienen reservas adecuadas en divisas extranjeras, para cubrir al menos seis meses de importaciones. Y la causa particular de la crisis de 1997 –préstamos en gran escala en dólares para financiar inversiones en moneda local, sobre todo en bienes raíces– ya no está en boga. Así pues, el contagio ya no es como antes. En 1997-98 estalló una burbuja de inmuebles en Bangkok, que reveló la arraigada podredumbre en el manejo económico de Tailandia y los vínculos de corrupción entre sus bancos, empresas y políticos. Bajo escrutinio, se pudo ver que muchos de sus vecinos estaban afligidos por males similares: los valores asiáticos se volvieron pecados asiáticos.
Made in China
En esta ocasión, un cambio global en las percepciones de riesgo financiero afecta a todos los mercados emergentes. No es que los países asiáticos sean especialmente vulnerables porque estén en Asia. Más bien, algunos afrontan dificultades a causa de las elecciones políticas hechas por sus gobiernos: por ejemplo, la persistente negligencia de India en enfrentar su déficit presupuestario, y su introducción de pequeños controles al capital, en agosto, que refleja pánico; la reacción cada vez más estridente de Indonesia ante la inversión extranjera en sus abundantes recursos naturales, y las populares, pero costosas compras de arroz de Tailandia a precios superiores a los del mercado.
Así pues, por ahora las aguas del río no están en una crecida incontenible. Sin embargo, la reciente turbulencia plantea una cuestión a más largo plazo. Como se hizo ver, la crisis de 1997-98 fue en parte un daño colateral causado por el fenomenal crecimiento chino, en tanto las ansiedades actuales vienen después de una moderada disminución en el crecimiento chino. Los grandes peligros que acechan ahora a la región no son sólo los miedos inmediatos y quizá prematuros por la reducción de la Fed, sino también el riesgo de una desaceleración más prolongada y tal vez más profunda de China.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

¡QUE CHAVEZ!



Los retos en el despliegue de la identidad política chavista
Chávez somos (casi) todos



En un momento de sus conversaciones con Ignacio Ramonet, plasmadas en el imprescindible libro Mi primera vida, Hugo Chávez denuncia que las élites tradicionales “santificaron a Bolívar” para “despolitizarlo”. En una notable paradoja histórica, el ‘mito Chávez’ enfrenta hoy una tesitura similar. La elevación de la figura del Comandante por encima de la disputa política, ya sea por la hipócrita condescendencia a posteriori o por una sincera nostalgia militante, puede contribuir a convertirlo en un ‘transversal ideológico’: un referente central en la cultura política venezolana, que ya no suscita choques y que es un consenso conjugado en pasado pero de poco impacto político en el presente. Tras su fallecimiento, la figura de Chávez es tan sólo abiertamente rechazado por la minoría que aún sueña con volver, pacíficamente o no, al país anterior a la irrupción de masas en el Estado. Cuando estos sectores acusan a la revolución bolivariana de polarización la están acusando de politizar la pobreza y la exclusión, esto es: volverlas un asunto público, discutible y solucionable, en lugar de un dolor sordo y privado. 
Desde Maquiavelo sabemos que la política, toda política, es una tensión variable entre consenso y conflicto. En la política revolucionaria dos riesgos paralelos son la marginalidad, con tanto contenido de cambio como nula capacidad de seducción, como la absoluta integración en el orden existente, convirtiéndose en un referente tan amplio como tendencialmente vacío, incapaz de producir transformaciones. Un 4 de febrero 1992, Chávez irrumpió en la vida de los venezolanos siendo conflictividad pura, impugnación frontal y pública del orden existente. Un parteaguas en una lenta descomposición moral, política y social del régimen de la IV República y sus sectores dirigentes. Ese gesto se convirtió en un símbolo en torno al cual se fueron vinculando demandas insatisfechas de diferentes sectores sociales, que con Chávez como catalizador fueron pasando de fragmentos a componentes de un pueblo en gestación. Catorce años de revolución bolivariana fueron decantando ese nombre propio como una forma para llamar en conjunto a los más desfavorecidos. Su condición de frontera radical en el escenario político venezolano permitió a Chávez ser un nombre y una superficie de inscripción para un conjunto heterogéneo de posiciones sociales y aspiraciones, no reductibles a ninguno de los marcos ideológicos existentes previamente. Ese campo popular está cohesionado por fechas y símbolos, emociones, descripciones compartidas de la realidad, valores y un horizonte común de país, que permiten hablar de una identidad política que, como venimos sosteniendo, no sólo es mayoritaria sino también relativamente hegemónica: el chavismo.

El éxito discursivo fundamental del chavismo fue impugnar las diferencias entre los partidos tradicionales y erigir una nueva frontera que ordenó las lealtades de la sociedad venezolana, convirtiendo a la minoría privilegiada en minoría política y a las mayorías desposeídas en un proyecto de construcción de ‘pueblo’ que reclamaba la representación del conjunto de la comunidad. Chávez asumió, con gran desgaste vital, encarnar esa frontera, ser el eje principal sobre el que pivotasen las afinidades y diferencias en el país, conformando una voluntad nacional-popular con orientación socialista. Tras su fallecimiento, sus adversarios, que fueron incapaces de superar esa ordenación que los relegaba a una posición subalterna, aspiran a borrar esa frontera convirtiendo a Chávez en un bello recuerdo histórico y al chavismo en el acto no político de añorar a una persona, sin implicación alguna en las lealtades políticas actuales; cortocircuitar la conexión entre la identificación afectiva con Chávez y la adhesión al proyecto de país que defendía. Es clave la gestión discursiva de esa frontera en la actualidad: el chavismo es tendencialmente para (casi) todos pero no es cualquier cosa ni en él cabe cualquier contenido. Resulta fundamental construir con cuidado su ‘afuera’ y manejar con flexibilidad el juego inclusión-exclusión, seduciendo en lo inmediato al mismo tiempo que desplegando pedagogía política que labre las posiciones del futuro. 

La maniobra de despolitizar a Chávez y dispersar el chavismo, de una oposición deseosa de dejar de ser ‘antichavista’, cuenta a su favor con el paso del tiempo y la extrema juventud de la pirámide demográfica venezolana. En frente debiera tener el proceso de articulación de una cultura y una narrativa del chavismo que siga emocionando en futuro y no sólo en pasado, que siga produciendo un horizonte común de país, que recupere la conducción intelectual y moral para los revolucionarios. La eficacia en la Nueva Gestión Pública Socialista y la construcción institucional son condiciones sine qua non para fortificar las posiciones avanzadas en una década y media de transición estatal. Pero estos éxitos no aseguran necesariamente la adhesión mayoritaria de la sociedad, que no puede confundirse con la conquista puntual de victorias electorales.
Para ello hay al menos tres tareas de gran envergadura: La formación de la siguiente ola de intelectuales –gestores; la fragua de una nueva épica que nutra a las generaciones que no han vivido los hitos históricos que estructuran y cohesionan el relato chavista ni tampoco el pasado oneroso frente al cual la revolución es ‘lo nuevo’; y el trabajo en el estudio, la discusión, sistematización y desarrollo del chavismo, no como un viejo y querido álbum de fotos, ni tampoco como un conjunto de dogmas –recordemos al Marx de “yo nunca sería marxista”-, sino como los lazos y elementos que han articulado un sujeto político que desafió el ‘fin de la historia’ y, a contrapelo de la evolución internacional, rescató la política como el arte de tomar las riendas del destino común por parte de los que no se tienen más que a sí mismos.
Venezuela lleva una década y media inmersa en un proceso de sentido socialista en condiciones de plena libertad y expandiendo la soberanía popular. Su evolución le ha llevado a experiencias y avances históricamente inéditos, pero uno de los precios que paga por su audacia es el de enfrentarse a retos y contradicciones para los que no hay apenas referentes históricos y muy pocas pistas teóricas. Pero sí la certeza de que la política y la disputa nunca se terminan, que siempre habrá que seducir y construir, en la tensión creadora que advierte Boaventura de Sousa Santos: “Socialismo es democracia sin fin”.

Íñigo Errejón es Doctor en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense de Madrid. 

miércoles, 4 de septiembre de 2013

DEMOCRACIA PARTICIPATIVA SIN PARTICIPAR




Entre elección y elección, ¿qué?



Entre denuncias de intentos de magnicidio y sabotajes, debates sobre las formas de combate a la corrupción, falta de discusión sobre modelos de desarrollo o planificación económico-financiera, transcurrirán los tres meses que restan hasta las elecciones municipales de diciembre, en medio de campañas mediáticas destinadas no a informar u orientar a la ciudadanía, sino a confundirla.
Para la agrupación chavista Marea Socialista, la Revolución Bolivariana atraviesa su momento más crítico, ya que la muerte de Hugo Chávez abrió una nueva disputa por la hegemonía política en el país. Las elecciones del 14 de abril no fueron un momento de continuidad, sino de quiebre, mostraron en toda su dimensión que se ha abierto una nueva etapa en el Proceso, afirman. Y señalan que para cambiar el rumbo, es imprescindible defender las conquistas sociales y políticas de los últimos 14 años.
Pareciera que Venezuela, un país que aún no logra definir su modelo de desarrollo y subsiste con una economía basada en el monocultivo y la renta del petróleo, vive de unos comicios a otros. El desfasaje del tipo de cambio hace, por ejemplo, que un tanque de gasolina de 50 litros cueste 1,5 dólares, lo mismo que un solo litro en cualquier país de la región.
Y mientras sectores de oposición, con el liderazgo aparente de Henrique Capriles Radonsky –que sigue buscando apoyo político y financiero en los sectores ultraderechistas del exterior-, ven cerca el apocalipsis, dirigentes del chavismo insisten que sea cual fuere el resultado, éste no incidirá en absoluto en el rumbo de la Revolución Bolivariana.
Los datos muestran que Nicolás Maduro se ha asentado en la sucesión presidencial. Es más, la encuestadora Hinterlaces indicó que el 90% de los venezolanos desea que le vaya bien en su gestión, mientras que el 56% considera que su labor como jefe de Estado ha sido positiva.
Y en esta ocasión –otra vez- un sector opositor le asigna carácter plebiscitario al acto del 8 de diciembre, planteando que si los resultados favorecen al antichavismo, debieran realizarse nuevamente los comicios presidenciales de abril de este año en los que Maduro se impuso ajustadamente a Capriles Radonsky. 
Hay quienes, algo más apocalípticos y apegados a un lenguaje procaz y escatológico, llegan a plantear que un triunfo municipal justificaría cualquier intento violento (en abril fueron responsables de 14 muertes y casi una centena de heridos) e incluso golpista (si encuentran cuadros castrenses dispuestos a ello).
Se prepara a la opinión pública para la ya manida denuncia de “fraude” en las elecciones. Este sector de la oposición no acepta una derrota electoral, repitiendo el mismo guión desde hace casi tres lustros. Y para explicar eso han desarrollado un bombardeo constante ya no sólo en la prensa comercial (radios, televisión, diarios), sino que han inundado las llamadas redes sociales. Si ganan, viene la violencia… y si pierden, también. La opción para ellos es retomar por la fuerzas las prebendas que perdieron hace 14 años, soñando con un renacer del neoliberalismo.
En Venezuela, ¿los medios procuran la regulación democrática de los conflictos o exacerban la confrontación? ¿Existe una presión de la ciudadanía en contra de la mentira política o prevalece la tolerancia en las audiencias politizadas? Hay medias verdades que matan… las buenas prácticas periodísticas, señala la socióloga Maryclén Stelling.
Pero también existe un sector de la oposición que cree en la democracia, aunque la experiencia venezolana demuestra que estos “moderados” quedan siempre sepultados por la arremetida de los sectores desestabilizadores y golpistas, seducidos por el desconocimiento permanente del orden constitucional, como ocurre desde 2002: golpe, guarimbas, sabotaje petrolero, intentos de desobediencia civil, llamados al desconocimiento de la realidad (llámese derrotas sucesivas).
Nuevamente se insiste desde la oposición de la convocatoria a una Asamblea Constituyente. Algunos lo hacen dentro de la búsqueda de un mecanismo que permita votaciones antes de las presidenciales de 2018. Otros (sectores poderosos) quieren cambiar la definición actual de economía mixta por una visión neoliberal, donde no se consagren los derechos a la salud, la educación y la vivienda.

Y, en general, a ninguno le gusta el modelo de participación popular, y hay quienes sostienen que aún si ganan las elecciones presidenciales, el poder público no estará en sus manos.

Entre denuncias y sabotajes, el futuro

El sociólogo opositor Leopoldo Puchi señala que la estrategia opositora de una “primavera árabe” se ha desinflado, luego del 14 de abril y su estela de fallecidos y heridos. Pero en realidad ese no es el peligro principal para el gobierno: el desafío son los votos, ante un descontento por la ineficiencia y el burocratismo, que no es fácil revertir. “Y ya se sabe, sin votos no hay paraíso”, señala, tras remarcar que las expectativas que se habían creado en las bases del Psuv sobre la celebración de elecciones primarias han sido frustradas.

Maduro denunció públicamente nuevas operaciones paramilitares con el objetivo de atentar contra su vida y la del presidente de la Asamblea Nacional Diosdado Cabello, parte de un plan organizado desde Colombia, entre sectores vinculados al ex mandatario Álvaro Uribe, al ex funcionario estadounidense Roger Noriega y el terrorista de origen cubano Luis Posada Carriles.

Estos sectores, denunció, han reclutado mercenarios y paramilitares colombianos, planificando una operación encubierta con uniformes del ejército venezolano, para crear la imagen de una acción militar contra el gobierno bolivariano. A estas denuncias de proyectos de magnicidio se suman los sabotajes en refinerías y plantas generadoras de energía.
Reinaldo Iturriza, ministro de las Comunas, indica que "sucede con frecuencia que unas ciertas lógicas de razonamiento nos gobiernan, y éstas lógicas inducen prácticas que nos gobiernan igualmente, y un buen día despertamos siendo gobernados por fuerzas que no son las nuestras"-
Toby Valderrama, columnista chavista, señala que la lucha interna es señal de la salud de la Revolución: “ya sabemos que el silencio, la no discusión, la unanimidad, es suicida. La labor principalísima de la dirección es mantener el terreno, el equilibrio, para que la lucha interna de clases no se desborde, para que se realice en el cuerpo a cuerpo de los argumentos y no de las bayonetas caladas. Del éxito en la discusión dependerá que la Revolución encuentre su rumbo”.
Y con el marco de la designación por la cúpula del PSUV de los candidatos a alcaldes y concejales, señala que la tarea de los revolucionarios es discutir por sobre cualquier dificultad e incomprensión, es criticar, prestigiar las ideas que dirigen la práctica, combatir las desviaciones con valentía. Además, entre los aliados del Gran Polo Patriótico el malestar es por el “sectarismo”.
En este interregno entre elección y elección siguen las dudas: si hay que reactivar o transformar la economía. El economista y exministro Víctor Álvarez señala que la reactivación económica es un proceso que debe estar sincronizado con la transformación estructural en función de sustituir el orden viejo, explotador del ser humano y depredador de la naturaleza, por otro orden capaz de erradicar las causas estructurales del desempleo, la pobreza y la exclusión social.
Añade que desde que entró en vigencia la reconversión monetaria, la inflación acumulada es de 311,3%. Eso significa que hoy en día un bolívar equivale a solo 0,2431 céntimos del bolívar fuerte que comenzó a circular en enero de 2008. La inflación acumulada al mes de julio llegó a 29% y la anualizada alcanzó 42,6%.
El nivel de corrupción e ineficiencia es un factor que no solamente incide en el desgaste del modelo político actual y que conspira contra la esperanzas de millones que creen en una sociedad socialista justa. La práctica generalizada de la corrupción por grupos o castas enquistada en el aparato del Estado, es además uno de los principales obstáculos para construir un modelo económico socialista, señala el economista Simón Zúñiga.
La tolerancia hacia la corrupción se ha convertido en una cultura que tiene diversas expresiones en el peculado, el desvío de fondos, la negociación de recursos naturales (como el oro y el coltán) y la práctica del nepotismo. Y muchas veces para apagar los incendios se llama a los piromaníacos… 
La difícil coyuntura económica y los continuos titubeos en el más alto gobierno han impedido que hasta el momento se pongan en vigor una serie de medidas graduales, pero urgentes, para enfrentar los principales problemas económicos y financieros de corto plazo, señalaba Zúñiga. Las reales urgencias económicas de la ciudadanía también hacen poner en duda los resultados decembrinos.
Lo preocupante es que se quiera interpretar esta seguidilla de elecciones como una expresión de democracia. En un proceso, donde convertir al ciudadano en sujeto de política (y no en mero objeto de ella) ha sido uno de sus principales logros, confundir la participación pasiva en unos comicios con democracia participativa y protagónica popular, pareciera ser un mal chiste.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.